Uno de los tripulantes argentinos que viaja en el crucero Zaandam, en el que fallecieron cuatro ancianos y con dos casos confirmados de Covid-19, contó que se viven horas desesperadas y con una gran incertidumbre.
“Estamos todos encerrados en nuestros camarotes. A los “sanos” los pasan al otro barco que llegó a traernos víveres. Aunque solo les controlan la fiebre. No sabemos nada de lo que está pasando afuera más que eso. Nos tienen incomunicados. Esta mañana nos informaron que había cuatro muertos y nos confirmaron que había coronavirus en el barco”, le relató a Infobae, el pasajero argentino.
En medio de este panorama el buque se encuentra varado, luego de ser rechazado de tres puertos.
“Nos contactamos con Jefatura de Gabinete para ver si nos pueden bajar de acá. Estamos con mucho miedo”.
Y siguió: “Estamos haciendo todo lo posible para bajar porque ya no confiamos en lo más mínimo en el capitán, ni en la empresa”.
Hace pocos días atrás, debido a que al crucero ya le venían denegando desembarcar en puertos sudamericanos, los argentinos a bordo le enviaron una carta a la Cancillería reclamando que los vayan a rescatar, porque la situación cada día se ponía peor.
