Debido a la inflación y al aumento de los costos de las instituciones, la entrada general deja los $320 actuales para tener un costo que no puede superar los $400. Aún resta que Superliga defina el precio final o quizás libere a los clubes a que se manejan con ese máximo sin un precio único. También hay suba en las categorías del ascenso. La decisión se da en medio de una baja de concurrencia de los hinchas a los estadios.
La aplicación de los nuevos costos no estará vigente para el próximo fin de semana, pero seguramente esté implementado a partir del siguiente. Esto tiene que ver con los tiempos para la homologación por parte de Superliga y la inclusión de las modificaciones en el boletín oficial.
Dentro de los límites previstos, cada club puede optar por el precio a solicitar. El límite máximo protegerá a los visitantes: por ejemplo, Newell´s les cobró 600 pesos a los simpatizantes de Independiente y Banfield recibió 500 de aquellos hinchas de Gimnasia que estuvieron en el Sur.
