El tránsito en Mendoza es preocupante y la tendencia es al colapso, admiten en el Gobierno provincial. Ni hablar cuando en el medio hay obras viales, que se prolongan en el tiempo, o aquellas necesarias que aún se demoran en arrancar.

Pues bien, en este escenario, donde cuesta ingresar y movilizarse rápido por la Ciudad, la Provincia espera con los brazos abiertos el debut de las plataformas electrónicas, principalmente la empresa estadounidense Uber, que logró de manera inédita el aval legal para desembarcar en tierra cuyana. Todo indica que será en setiembre.

A la Ciudad de Mendoza ingresan por día unos 300.000 conductores, a razón de 1,3 personas por coche. A esto se suman más de 1.000 micros, y unos 2.000 taxis y remises, sin contar el mismo número de coches truchos, por lo que en horario pico el embotellamiento céntrico es notable, aunque se intente mirar para otro lado.

Para los funcionarios locales, Uber va a operar mejor en las afueras que dentro del área urbana capitalina. De igual forma, dan números que también maneja la empresa sobre lo que ocurre en las ciudades: la tasa de ocupación de Uber, esto es con gente circulando abordo, llega al 74%, mientras que la del taxi araña el 30%. En tanto, aseguran que el 94% de los autos particulares pasa la jornada estacionado. Eso sí, varios permanecen en doble fila, lo que ha motivado ahora la aplicación de polémicas fotomultas. De ahí, la intención oficial de intentar convencer a los conductores de los coches particulares para que no sólo se inclinen por el transporte público sino también por las plataformas electrónicas.

Sin embargo, en este punto, aparecen recientes estudios que advierten lo que está ocurriendo con Uber en Nueva York, la más poblada de los Estados Unidos. Especialistas en transporte aseguran que el sistema virtual está generando más congestión en el tránsito. Unos de los reconocidos consultores en la materia, el estadounidense Bruce Schaller, sostiene que “el crecimiento explosivo de Uber y Lyft han creado un nuevo problema de tráfico para las principales ciudades de Estados Unidos. Y las opciones de viaje compartido como UberPool y LyftLine están exacerbando el problema, al atraer directamente a clientes que de otro modo habrían tomado el transporte público, caminado, recorrido en bicicleta o evitado el viaje”.

El informe del experto destaca que esta situación ha causado un aumento del 160% en la conducción en las calles de las ciudades. Al mismo tiempo, argumenta que se incrementó la cantidad de pasajeros de 1,9 billones a 2,6 billones entre 2016 y 2017, lo que representa una suba del 37%. En diálogo con El Sol, el Ceo de la empresa para el Cono Sur, Mariano Otero, aseguró que se trata de una visión subjetiva y llamó a los Gobiernos a tomar medidas regulatorias para eliminar los autos particulares de las ciudades.

Por su parte, días atrás la Legislatura de la Ciudad de Nueva York votó la suspensión de nuevas licencias para vehículos de Uber y de otros servicios de traslados, en lo que podría convertirse en un modelo a seguir para otras ciudades que buscan la manera de ponerle un freno a la firma, que no para de crecer en todo el mundo, con presencia en más de 600 ciudades. De hecho en Barcelona y Santiago de Chile no ceden las protestas, sobre todo de taxistas.

Desde el Ejecutivo provincial confirmaron que no está bajo estudio avanzar con medidas drásticas y apuestan a que todos puedan convivir. Sin embargo, admiten que la congestión es materia de regulación y que verán cómo funcionan las plataformas electrónicas en Mendoza para realizar algún cambio, de ser necesario.

“Creemos que el que anda hoy en auto particular tomará Uber y que la gente no se bajará del micro. Vamos a darle prioridad al transporte público, con un servicio más eficiente”, aclaró una alta fuente del Gobierno, intentando relativizar el posible impacto de más autos en las calles. En tanto desde la comuna capitalina no muestran preocupación ante un eventual atascamiento vehicular y dejan el desarrollo de las plataformas en manos del Gobierno. “No es competencia de la Municipalidad, ni hemos tenido injerencia en el tema”, explicaron.

Así las cosas, frente a esta inminente realidad que se llama Uber, los estudiosos en la materia lanzan algunas advertencias, sobre todo por la falta de infraestructura vial exclusiva para el transporte público. “Es difícil de dimensionar lo que pasará con Uber; dependerá de la reacción de la población, por cuestiones económicas, sobre todo. Puede ser que una persona deje su auto particular y tome el servicio, o abandone el taxi o el remís, que ya perdió jerarquía, y se vuelque a la plataforma, pero hay temores de que también esa persona abandone el transporte público, que es en definitiva a lo que se debe apostar.

Es más, hay una preocupación real si aparecen muchos más vehículos en las calles, congestionando más el tránsito. Además, si Uber realmente va a ser controlable y si se cumplirá con la normativa, más allá de la importancia de haberlo regulado”, expresó un reconocido especialista del transporte mendocino y académico de la Universidad Nacional de Cuyo. Otra experto local también planteó un escenario similar: “Para que no haya congestión, tiene que haber un sistema de transporte público eficiente, con carriles exclusivos y que lleve muchas personas, sino tendremos más caos vehicular”.

En el medio de este escenario, ya se sabe que la postura de los taxistas frente a la llegada de Uber es intransigente. “Para nosotros el Gobierno hizo todo mal y no ha previsto lo que va a pasar con tantos coches en las calles. Ni un estudio de impacto ambiental hicieron”, se quejó a este diario uno de los empresarios del sector. Por eso, hoy, mientras el Ejecutivo festeja y no cede, hay un malestar creciente que puede deparar sorpresas y por las que hay que estar alertas. Así las cosas, los ánimos de dueños y conductores de autos parecen estar siendo subestimados por las autoridades, por lo que hay quienes temen que surjan episodios violentos y de escraches contra los que decidan optar por el volante de Uber o Cabify.

De esta manera, queda en claro que la estrategia oficial surtió efecto a corto plazo, pero habrá que ver qué ocurre cuando todos los actores estén en juego en las calles de la provincia y que no se transforme, como anticipan algunos agoreros en “una guerra de pobres contra pobres”, pero a su vez también en un caos vehicular que atente contra el ordenamiento de la Ciudad y la calidad ambiental.