Lo de nuestros legisladores es una vergüenza. Lo que hicieron con la ley que aprobaron para asegurarse el 82% móvil en sus jubilaciones es algo que no puede provocar otra cosa que indignación. Si yo tuviera que reproducir lo que dice la gente al respecto en la calle, lo que me dice, tendría un monólogo lleno de insultos, pero insultos airados, insultos con mayúscula. Y no puede ser de otra forma: se trata de nuestros representantes, los que tienen como encargo preocuparse por el bienestar de sus electores, de la gente toda, no para sacar beneficios para ellos. Pero más que el contenido de la ley lo que jode es la actitud solapada que tuvieron. Como sabían que estaban haciendo una macana, porque lo sabían, aprobaron todo en secreto, en silencio, a carpeta cerrada, y le dieron instrucciones a la gente de prensa de la Legislatura para que no se hablara del asunto. Terrible, muchachos, descalificatorio, quisieron mentirnos, así de simple, quisieron actuar a favor de ellos sin que nos diéramos cuenta. Esto es cobardía pura, es tocarle el poto a toda la gente y poner cara de yo no fui. Sabiendo que iban a ser criticados, lo hicieron igual, se pasaron las críticas por el dorso. Se aprobó por unanimidad, ojo, la palabrita vale, por unanimidad, están todos en la misma bolsa, una excelente jubilación con un mínimo de trabajo de dos años. Se le llama ahora la Jubilación Feliz. El diputado por el cobismo Andrés Marín dijo después: “A esta altura, somos mal vistos. ¿Qué le hace una mancha más al tigre?”. Pará, loco, analicemos la cosa. Le hace mucho una mancha más al tigre, porque ya está tan lleno de manchas que va a parecer una pantera. No queremos más manchas, loco, los hemos votado para que se interesen por nosotros y no para que saquen provecho de vuestra situación privilegiada. Y discúlpeme, diputado, ustedes no son tigres, son gatitos cebados con un trozo de pescado podrido. Ocurrió la semana pasada, los mendocinos nos enteramos de esto que viene a darles una cachetada a los miles y miles que laburan todos los días, por mendrugos, por miserias y ni siquiera tienen el derecho a jubilarse. Ustedes no deben pasar a un cuarto intermedio, deben pasar a un confesionario. ¿Seguirá siendo honorable la Legislatura?