¿ Viste lo que hizo Messi? ¿No lo viste? Pero, loco, vos te perdés las mejores. Un día va a dictar una conferencia Ricardo Fort y vos sos capaz de no ir. Es fantástico Messi, un espectáculo, una maravilla, un asombro, un portento, un milagro. La admiración creció por el mundo, una admiración con la boca abierta y las manos en aplauso. En Japón se decía: “Acuaguata una munca Messi”, que en idioma ponja significa Messi es mejor que una Geisha en toples en una playa de Okinawa. ¿Cómo se dice arquero en japonés? Notoko nibola. Pero también lo comentaron los árabes: “La bulga va embalada al balón. Bola va atajala”. Pero también lo comentaron los alemanes. ¿Cómo se dice Messi en alemán? Redes crujen. Cuestión que hoy en todo el mundo, amantes del fútbol están comentando lo que este chiquito hizo ayer. Le hizo apenas cuatro goles al Arsenal inglés, que quedó más desorientado que capitán de fragata boliviano. Cuatro goles no los hace cualquiera y menos en un partido de tanta trascendencia. Y los hizo bien ordenadamente, primero hizo el primero, después hizo el segundo y así hasta el cuarto. Encima, prolijo, el guacho. A los jugadores españoles que hacen tres goles en un partido le regalan la pelota. Pues a Messi ayer tendrían que haberle regalado la mitad de las acciones de Adidas. Sigue deslumbrando el pequeñín rosarino que se fue de nuestro país porque con su físico endeble no tenía posibilidades. Somos de visionarios nosotros. Las comparaciones ya rayan lo celestial. Ídolo, genio, monstruo, fuera de serie, enormidad con patas. Maradona tiene una religión, eso ya se sabe, pues Messi debería tener un Movimiento Ecuménico. Si Maradona estuvo asociado a Dios en el mundial de México, Messi debe estar asociado a Dios, Zeus, Buda, Alá, Silo, Ra, Thor, Júpiter y Viracoha. Es maravilloso lo que hace este muchacho y la devoción que despierta en la gente. Hablando de dioses y de devoción, vamos, recen conmigo: Messi nuestro que estás en España, nosotros, los que aquí vivimos, en el poto del mundo, humildes hinchas de la celeste y blanca, te rogamos que te apiades de nos y juegues al menos un treinta por ciento de lo que podés jugar, que se haga tu voluntad en junio y en Sudáfrica. Te lo pedimos por nosotros, por nuestra posteridad y por todos los hombres el mundo que quieran habitar el suelo argentino. Amén.