El ex presidente de Bolivia Evo Morales llegó este martes a México en condición de asilado político, dos días después de su forzada renuncia tras casi 14 años en el gobierno.
Morales, quien recibió asilo de México por “razones humanitarias” y al considerar que su vida corre peligro, aterrizó en el hangar Sexto Grupo Aéreo Internacional, antiguamente el hangar presidencial, del aeropuerto de la Ciudad de México sobre las 11.15 hora local (14.15 hora de Argentina).
Al llegar al aeropuerto de la capital mexicana, Morales saludó con la mano nada más poner un pie fuera del avión y fue recibido por el canciller mexicano, Marcelo Ebrard. Lo acompañó el exvicepresidente de Bolivia, quien también ha renunciado, Álvaro García Linera.
En una primeras palabras, Morales, visiblemente cansado, calificó de “golpe de Estado” lo acontecido en Bolivia tras las elecciones del 20 de octubre.
Antes, Ebrard había calificado como un “periplo por diferentes espacios y decisiones políticas” la ruta seguida por el avión de la Fuerza Aérea Mexicana.
El domingo, Evo Morales había anunciado la repetición de las elecciones presidenciales después de que la Organización de Estados Americanos (OEA) diera a conocer numerosas irregularidades en los comicios del 20 de octubre pasado en los que fue reelegido para un cuarto mandato.
Después de su anuncio y ante recomendaciones de policías y militares, Morales anunció su renuncia a la Presidencia tras casi 14 años en el poder.
Su residencia, su posible solicitud de refugio o los recursos de los que dispone son algunas de las incógnitas que persisten sobre los primeros pasos que seguirá Evo Morales en México.
