El dirigente del grupo islamista Hamás Mahmud A-Zahar confirmó ayer que su movimiento ha aceptado un acuerdo de alto el fuego con Israel, bajo mediación egipcia, destinado a acabar con las sanciones impuestas a la franja de Gaza. En una rueda de prensa en su vivienda de la ciudad de Gaza, AZahar, co-fundador de Hamás en 1987, manifestó: “Como parte del pueblo palestino y en nombre de las facciones acordamos un alto el fuego bilateral entre Israel y los palestinos”.

    El dirigente del movimiento islamista, que controla la franja desde hace un año, confirmó así el anuncio hecho por una “alta fuente” y que citaba la agencia de noticias estatal egipcia MENA sobre el acuerdo de tregua alcanzado entre Israel y Hamás. A-Zahar corroboró que el cese de las hostilidades entrará en vigencia mañana a las seis de la mañana hora local (3 GMT), y tendrá una extensión de seis meses.

    También aseveró que “varias horas después de que se inicie el alto el fuego, Israel levantará gradualmente las sanciones y reabrirá todos los cruces fronterizos”de la franja de Gaza, que mantiene prácticamente impermeables desde que hace doce meses Hamás tomó por las armas ese territorio palestino. Refirió que todos los pasos serán reabiertos a excepción de la terminal fronteriza de Rafah, en el sur de la franja y que colinda con el territorio egipcio. Sobre la situación en esa frontera, que hasta hace un año controlaban fuerzas de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), A-Zahar matizó que El Cairo mediará para que se logre un acuerdo que permita su reapertura.

    “A los pocos días de que se inicie la aplicación del alto el fuego en Gaza, Egipto invitará Hamás, a la Presidencia (palestina) y a la UE para negociar un acuerdo sobre la apertura de Rafah”, abundó. El dirigente de Hamás agregó que Egipto, que ha ejercido de mediador en las negociaciones para el alto el fuego durante meses, tratará de que se aplique un acuerdo de tregua similar en Cisjordania en el plazo de seis meses. Por último, el activista islámico afirmó: “El movimiento está comprometido con nuestro pueblo y las familias de los prisioneros (encarcelados en Israel) a intensificar el proceso para el intercambio de presos por el soldado israelí secuestrado”.

    Se refería a una de las cuestiones más espinosas en las negociaciones como es un eventual canje de presos palestinos a cambio de la liberación del militar israelí Guilad Shalit, capturado en junio del 2006 por milicias palestinas de Gaza. Por su parte, el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, ha manifestado en respuesta a las noticias sobre el alto el fuego: “Estamos actualmente estudiando la posibilidad de alcanzar una tregua en un futuro cercano pero es muy pronto para anunciarlo”.

    Según recogen medios israelíes, Barak apuntó que “el Ejército israelí está preparado para cualquier opción, pero es importante incrementar al máximo las posibilidades de llegar a una tregua a fin de promover la calma y negociar la liberación de Guilad Shalit”. Por otro lado, ayer mismo, seis milicianos palestinos murieron en una ofensiva aérea israelí en Gaza que coincidió con informaciones sobre que Israel y el grupo islamista Hamás, que controla la Franja, han acordado iniciar una tregua el jueves.

    Los milicianos, la mayoría pertenecientes al brazo armado de la Yihad Islámica, fallecieron en tres ataques separados contra el centro y el sur de este territorio palestino. Poco después de los bombardeos, los medios se hacían eco de una información de la agencia de noticias estatal MENA que anunciaba que Israel y las facciones palestinas han acordado una tregua “multilateral y simultánea” con la mediación de El Cairo.