El aumento de sueldo del gobernador de la provincia se convirtió hoy en un agravante del conflicto con los empleados de la salud, quienes decidieron endurecer sus medidas de fuerza con un paro de tres días y más protestas para la semana que viene.

Paco Pérez y sus funcionarios recibirán un incremento salarial en el básico que ronda el 44 por ciento y ese hecho fue tomado por los dirigentes de la salud como una prueba de que el porcentaje del 17 por ciento de la última oferta salarial del Poder Ejecutivo para el sector es bastante injusto.

“Queremos que de mínimo se de para la salud lo que el gobernador se ha dado para su propio bolsillo y para toda la clase política mendocina”, señaló la aguerrida secretaria de ATE, Raquel Blas, al final de la asamblea interhospitalaria realizada en el Hospital Notti que confirmó la dura huelga en la salud pública.

Plata. Pérez conseguirá incrementar sensiblemente sus haberes gracias al acuerdo paritario entre el Poder Ejecutivo y los empleados de la Administración Central, que se concretó el viernes pasado.

Ese arreglo, propuesto por los ministerios de Gobierno y de Hacienda y avalado por los sindicatos ATE y UPCN, estableció mejoras diversas, según el sector en el que trabaja cada empleado.

En ese marco, la paritaria elevó el básico de los empleados de la clase 13 de 1351.88 pesos a 1951.52 pesos, es decir, 44 por ciento de aumento.

Por ley, el sueldo del gobernador está enganchado a la mencionada clase 13. En concreto, el mandatario cobra el equivalente a dos clases 13, suma que después se incrementa con diversos adicionales generados por la función.

A su vez, los salarios de ministros, secretarios, subsecretarios, directores y asesores están “enganchados” al del gobernador, por lo cual una suba para el jefe máximo del Poder Ejecutivo tiene el mismo efecto en los bonos de sueldo de sus funcionarios.

Se calcula que el sueldo de Pérez superará finalmente la barrera de los 20.000 pesos con el aumento rubricado el viernes. Aunque en la administración pública no enoja tanto el monto en el bolsillo como el desfasaje entre el porcentaje que le tocará al mandatario y el porcentaje ofrecido por su administración a muchos empleados públicos.

Ciertamente, visto desde esa perspectiva, el mandatario recibirá más del doble de lo que él mismo quiere darle a la salud pública y se posiciona como uno de los que mejores frutos le ha sacado a la paritaria salarial del 2012.

Debajo de la Justicia y los legisladores nacionales. A pesar de la polémica con los gremios, el sueldo del gobernador sigue siendo bastante bajo si se lo compara con los del Poder Judicial y el Congreso de la Nación.

Los salarios de los magistrados mendocinos van de los 30.000 a los 48.000 pesos y están enganchados con los de sus pares de la Justicia Federal.

El gobernador también cobra menos que lo que gana un legislador nacional. Tanto senadores como diputados nacionales fueron noticia en febrero, cuando se supo que las autoridades del Congreso habían acordado un incremento del 100 por ciento en las dietas, que llevó los sueldos de 18.000 a 35.000 pesos en promedio.

Paco Pérez aprovechó esa polémica para poner de manifiesto que él cobraba solamente unos 12.000 pesos por mes y sugirió la necesidad de sancionar una nueva ley de sueldos para equilibrar las remuneraciones de los cargos con alta responsabilidad, propuesta que después abandonó.

Ahora el gobernador recibirá un aumento que quizás calme aquellas quejas, aunque las protestas de los empleados públicos no le van a permitir festejarlo.