Extraer dinero de un cajero automático en el exterior puede costar hasta 380 pesos. El dato cobra relevancia de cara a una nueva temporada veraniega para los argentinos que ya concertaron sus vacaciones o que están proyectando vacacionar fuera del país.

Surge de sumar al promedio de 5 dólares que los cajeros automáticos cobran por cada operación de este tipo, el costo que le adosan los bancos locales. De la tabla que elabora el Banco Central (BCRA) sobre la base de los 10 bancos con mayor cantidad de cajas de ahorro surge que siete cobran este movimiento en moneda extranjera y sólo tres tienen fijada la comisión en pesos. Y en un caso (Banco Galicia), esa comisión tiene un costo base fijo de 5 pesos, al que se agrega otro variable que supone el 0,5% del monto extraído en dólares.

Si se unifican todos los valores en pesos surge que los bancos Hipotecario ($290) y Macro ($209) son los que cobran las comisiones más caras, mientras que el Credicoop y el Nación ($78 en ambos casos) cobran las más baratas. Si a eso se agregan los US$ 5 que adosan las redes del exterior, los valores trepan hasta los $ 380; $ 298 y $ 167 en cada caso.

Se trata de valores, en muchos casos, que sugieren acotar esos movimientos o, lo que es lo mismo, analizar la posibilidad de extraer todo lo que se tiene pensado gastar en efectivo de una sola vez. Claro que, en ese caso, se debe tener presente que el límite de extracción permitido es el mismo que rige aquí, sólo que convertido a dólar. Así, por ejemplo, quien tenga un tope de $5000 debe tener presente que su límite de retiros por día equivale a unos US$280.

Los especialistas recomiendan a los que usan tarjetas para hacer gastos en el exterior recurrir a las de crédito, antes que a las de débito, ya que no sólo cuentan con mayores medidas de seguridad y, en caso de fraudes, brindan la posibilidad de observar o anular compras.

En el caso de usar tarjetas de crédito siempre conviene haber avisado previamente al banco. Se puede hacer por la página web de cada entidad o por las páginas de las propias tarjetas.

Y quien vaya a hacerlo tiene que saber que no hay planes de pago en cuotas en el exterior, por mucho que en un comercio le digan lo contrario (lo que es usual en Chile). Los consumos ingresarán en un solo pago (o dos, en el caso de que el resumen de la tarjeta haya cerrado en medio del viaje) y la posibilidad de financiarlo será local, lo que supone enfrentar altas tasas de interés.

Otra recomendación básica para quienes viajen al exterior y realicen compras es la de llevar el pasaporte cuando se va de shopping. Ocurre que, en aquellos países en que se reintegran impuestos a los turistas, los comercios suelen solicitar ese documento como comprobante a la hora de facturar la transacción.