Kseniya Ryzhova y Tatyana Firova, ambas ganadoras del oro en el relevo 4×400 con Rusia, se besaron en el podio en un gesto que puede ser interpretado como un desafío a la ley antigay en su país, que días atrás envolvió en polémica a Yelena Isinbayeba.

Por otra parte, Darya Klishina, se llevó todos los suspiros por su belleza. La también rusa compitió en salto en largo y terminó séptima en la final del Mundial de Atletismo Moscú 2013.








Fuente: La Voz del Interior
