Brasilia, 7 jun (dpa) – La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, aseguró hoy en Brasilia que no habrá retrocesos en la política gubernamental de preservación de los bosques y que, según ambientalistas, está amenazada por el nuevo texto del Código Forestal, aprobado en mayo por la Cámara Baja.
“No negociaremos con el tema de la deforestación… Cumpliremos los compromisos que asumimos y no permitiremos que haya una marcha atrás en la rueda de la historia”, aseveró Rousseff, en un discurso pronunciado durante la ceremonia de lanzamiento oficial del proceso de preparación hacia la conferencia Rio+20, que se realizará en 2012.
Según la mandataria, desde la Cumbre de la Tierra, realizada en Río de Janeiro en 1992, Brasil afianzó su compromiso con un modelo de desarrollo económico ambientalmente sostenible: “Ningún gobierno, ningún sector de la sociedad, ningún nivel de gobierno puede renunciar a la sostenibilidad, en beneficio del pueblo brasileño y en beneficio de toda la Humanidad”.
“Somos uno de los países con más riqueza ambiental; poseemos la mayor reserva de agua dulce del mundo, la mayor reserva forestal y concentramos en nuestro territorio un patrimonio de biodiversidad”, expresó la mandataria, quien afirmó que esta situación le da a Brasil “una responsabilidad histórica”.
“La nación brasileña de ninguna forma puede renunciar a la protección de sus forestas, de sus recursos naturales, y tampoco puede renunciar al desarrollo económico y a la inclusión de su población en los frutos de este desarrollo”, dijo.
Durante la ceremonia, a la que acudió el subsecretario general de la ONU para Asuntos Económicos y Sociales, Sha Zukang, la mandataria expresó además su deseo de que en la conferencia Rio+20 “el mundo pueda dibujar un camino en el que los 7.000 millones de humanos que viven en este planeta… tengan un compromiso no sólo con la generación que compartimos, sino también… con el futuro de la Humanidad”.
Además, afirmó que la inclusión de temas sociales en la agenda de la conferencia de 2012 revela que “el mundo también ha dado un gran paso (adelante), porque se dio cuenta de que no alcanza con el crecimiento económico sin que los pueblos del mundo tengan sus derechos y acceso a las riquezas que ellos mismos producen”.
