Las heridas de armas de fuego que recibieron tres policías en horas de la noche del martes cuando realizaban un operativo en el barrio Santa Teresita de Las Heras no son la única consecuencia que dejó el hecho. La Justicia investigará la actuación de un médico que, según la acusación, se negó a hospitalizar a los uniformados baleados.

Mientras dos de los heridos se recuperan en la Clínica Francesa y las autoridades tratan de identificar a los autores de la emboscada, otro expediente se generó con la lupa en el Hospital Central ante la denuncia realizada en la Fiscalía de Estado por un presunto mal desempeño de un profesional de guardia que los recibió.

En medio de la balacera que se produjo en ese conglomerado, resultaron lesionados el auxiliar Matías Montenegro (25) en el abdomen, el oficial ayudante Mario González (26) en la clavícula y el oficial primero Rodrigo Salvador (34) en la pierna. En primera instancia, tras ser escudados por sus jefes y compañeros, fueron trasladados al Hospital Carrillo donde le practicaron las primeras curaciones y los estabilizaron.

Como en ese efector público no tiene quirófano, solicitaron una ambulancia del Servicio Coordinado de Emergencias (SEC) para derivarlos al Hospital Central, donde supuestamente había lugar en la sala de operaciones. En este punto el relato se divide en la versión policial y la del profesional del nosocomio de calle Alem.

Fuentes de la fuerza detallaron que fueron recibidos por un médico de guardia, identificado como Gustavo Ayala, quien se negó a hacer pasar a los heridos al quirófano. “El hombre dijo sarcástico que los policías ya tenía ART y que se fueran a otro lado. Incluso la médica del SEC discutió con él porque ya había coordinado que tenía lugar”, relató un sabueso policial.

La preocupación principal era por Montenegro, quien estaba delicado por la lesión en el vientre y finalmente fue intervenido en el Central, donde le retiraron el plomo y le extrajeron un pedazo de intestino grueso. Finalmente, los efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) de Las Heras fueron trasladados a la Clínica Francesa, donde se encuentran fuera de peligro.

Desde el nosocomio aseguraron que Araya se excusó asegurando que las dos salas de operaciones estaban siendo utilizadas –una de ellas con el turista que cayó de un precipicio en Polvaredas-. El profesional de la Salud manifestó que los policías se enojaron por ello y exigieron que ingresaran a Montenegro a operar de urgencia.

Ante el cruce de versiones, el ministro de Salud, Matías Roby, explicó que se realizó una denuncia penal contra el médico de guardia. “Esto no es perseguir. Creemos que el médico debe dar atención y no separar la paja del trigo, más tratándose de personal policial que había sido baleado”. “Se pretendió derivar a los uniformados a la ART, cuando era una situación de urgencia y había que atenderlo”, afirmó el titular de la cartera.