Por estos días, más de uno se atreverá con la Rosca de Reyes, un dulce tradicional que ha perdido su verdadero sabor porque en muchos establecimientos es cemento armado y en otros, los precios están por las nubes. Les aconsejamos elegir una buena receta y que se animen a prepararla siguiendo estos consejos
Ingredientes
Tal como sucede en muchas otras preparaciones los ingredientes deben estar a temperatura ambiente y la manteca aunque blanda, no debe estar deshecha ni líquida. La podemos partir en trozos pequeños para integrarla mejor, eso sí.
La levadura que se necesita puede ser seca o fresca, aunque los productos frescos son siempre más aconsejables. Recordar que se puede adaptar cualquier receta sabiendo que la equivalencia entre levadura fresca y seca es de 1/3. Es decir, si en una receta nos indican que usemos 15 gr de levadura fresca, el equivalente en seca son cinco gr.
Masa
La masa de la rosca se puede amasar tanto con una máquina como a mano, pero siempre teniendo en cuenta que es una masa pegajosa y que es conveniente engrasarse las manos antes que agregar más harina de la indicada, para manejarla. De todos modos, el método que más me gusta para esta masa es el método francés.

El resultado es mucho mejor si utilizamos un fermento previo o pie de masa. Si eres fiel a una receta que no lo utiliza, no tienes más que separar una parte de harina, leche y levadura y dejar que fermente. Luego sólo tienes que añadirla a la masa final.
Aunque puede haber pequeñas diferencias respecto al resultado de una receta a otra, la masa de la rosca de Reyes es suave, elástica, blanda y ligeramente pegajosa. Si no obtienes este resultado, sigue amasando.
Recuerda que debes agregar la manteca siempre al final, una vez que la masa haya cohesionado. Integrala completamente y si ves que la masa se recalienta demasiado y la manteca empieza a fundirse, deja que la masa repose unos minutos para seguir el proceso.
Es muy importante que cuando des la forma a la rosca la masa quede tirante para que leve correctamente. Si en tus primeros roscones no queda uniforme y algunas partes resultan más estrechas que otras, no te preocupes, con la práctica y la técnica de formado que más se ajuste a tus gustos, esto mejorará.
Fermentado y Horneado
No debes tener prisa para que la rosca leve, dale tiempo y más si vives en una zona fría. Después de todo el proceso largo de hacer la masa, no podemos estropearlo ahora. Si vives en zona fría puedes ayudarte del horno, pero ojo, sólo si tiene una temperatura muy baja. El mío tiene un programa especial de fermentación a 35º. No superes jamás los 50º o las levaduras de la masa morirán y la masa no subirá.
Es bueno que la masa fermente tres veces, una sería con el fermento, la segunda una vez hecha la masa final y la tercera con la rosca ya formada. Hay gente que prefiere darle sólo dos. Eso sí, cuidado con la sobrefermentación ya que si esto sucede la rosca se desinflará una vez horneado o durante el mismo.
Una forma de comprobar si la masa está en su punto es presionarla con el dedo. Si la masa cede y queda la marca es que todavía le falta un poco.
Hornearemos los primeros minutos a temperatura alta, unos cinco minutos a 200º, luego bajamos el horno a 180º y terminamos la cocción durante unos 20 ó 25 minutos más. Si se dora mucho taparla con papel de plata.
Una vez horneado dejar enfriar sobre una rejilla y una vez completamente frío se puede rellenar con de crema pastelera, nata, trufa, mazapán…Para conservarlo envolvedlo bien en film transparente y a la nevera o en lugar fresco.
