Está demostrado que consumir diariamente frutas y vegetales frescos, nos ayuda a prevenir distintas enfermedades como las cardiovasculares, los trastornos digestivos, algunos tipos de cáncer, además de ayudarnos a controlar y reducir el sobrepeso y la obesidad.

Aunque las propiedades nutricionales de los vegetales y frutas difieren dependiendo del tipo que vayamos a consumir, sí podemos resumir brevemente algunas de sus principales propiedades:

  • Especialmente ricos en agua, aportando hidratación a nuestro organismo.
  • Ricos en vitaminas, minerales y otros nutrientes esenciales para nuestro organismo.
  • Ricos en fibra.
  • Alto contenido en antioxidantes.
  • Bajo contenido calórico, ideal en cualquier dieta saludable.

Una de las características que tienen estos alimentos, es que son de fácil preparación, dado que son sencillos de cocinar y muy fáciles de adquirir, sobre todo si preferimos frutas y vegetales que se encuentren en época de cosecha. De esta manera, aseguramos que sean alimentos más frescos y económicos.

Comer frutas y vegetales es parte de una dieta equilibrada y saludable, tanto para niños como para adultos, por lo que la Organización Mundial de la Salud recomienda 5 porciones de frutas y vegetales al día.

Incorporar vegetales y frutas de colores variados nos asegura un amplio aporte de vitaminas y minerales.

Tomar el tiempo para introducirlos a tus hijos haciéndolos parte de la alimentación diaria, promoverá hábitos alimentarios saludables en ellos.

Las siguientes recomendaciones pueden ayudarte a que tus hijos consuman más frutas y vegetales y a mejorar la utilización de sus nutrientes:

  • Incorpora frutas y vegetales desde los seis meses de edad.
  • Mantén un plato con frutas frescas en la cocina.
  • Guarda en el refrigerador, pequeñas bolsitas llenas de frutas y vegetales en trozos, para tenerlos siempre listos.
  • Sirve frutas y vegetales en todas las comidas. Añade vegetales rallados o en trozos al plato principal o como acompañante.
  • Utilízala las verduras en sopas, salsas, pizzas, sándwich, pastas.
  • Cubre con pedacitos de frutas los platos de cereal, licuados, yogur o en los helados.
  • Los padres deben ser un buen ejemplo. No puedes exigir a tus hijos que las comas si tú no lo haces.
  • Ofrece las que más les gusta y deja que tus hijos elijan cuáles quieren comer.
  • Comer frutas y vegetales puede ser divertido. Disfraza las tapas de los sándwiches con caras y sonrisas hechas con frutas y vegetales.
  • Las preparaciones de los niños, deben ser de color, textura y olor atractivos. Recuerda que las ganas de comer entra por los sentidos.
  • Combina nuevas frutas y verduras con los alimentos favoritos de los niños.
  • Ofrece en las meriendas de cada día diferentes frutas, bien sea en su forma natural o en distintas preparaciones.
  • Cómpralas cuando están en oferta o cuando estén en temporada
  • Recuerda lavar muy bien las frutas y vegetales, sobre todo las que se consumen crudos y/o con su piel.
  • No dejes mucho tiempo los alimentos en agua hirviendo, ya que se pierden algunas vitaminas. Cocinarlos al vapor es la mejor opción.
  • Utiliza el agua donde cocinas los vegetales para elaborar otras preparaciones y aprovecha las vitaminas que quedan en ella.
  • Es importante incorporar frutas y verduras de todos los colores ya que cada uno representa un grupo de vitaminas y minerales.

Lic. María Victoria Forlizzi

​Mat.546

E-mail: sabornaturalmza@gmail.com