El gobernador Francisco Pérez reapareció en la escena pública después de un mes, esta mañana tras el acto por el “Día de la Memoria Activa” que se realizó en la Casa de Gobierno. Durante más de media hora, el mandatario habló de la “transición” y del nuevo presupuesto que prepara para enviar a la Legislatura.
Con el gobernador electo, Alfredo Cornejo, prefirió no polemizar aunque aseguró que su gestión no firmará un “cheque en blanco para las necesidades del futuro gobierno”. Además echó por tierra las intenciones de Cornejo de incentivar las jubilaciones de los estatales provinciales para reducir la planta del Estado.
“Acá no va a poder jubilar a nadie porque ya jubilamos a 4.200 agentes, nadie se va a retirar de manera voluntaria porque lo ofrecimos y no se dio”, expresó el gobernador, en referencia a unas de las medidas más controversiales que anunció Cornejo que tomará apenas se instale en la Casa de Gobierno: reducir 25% la cantidad de empleados estatales, cuestión que a su vez repudiaron los gremios del Estado.
En cuanto a los números provinciales, Pérez aseguró que el Ejecutivo no esconde nada y admitió que hubo una caída en la recaudación de ocho puntos, alrededor de 1.500 millones de pesos, por lo que ese será el piso del déficit que tendrá la pauta de gastos 2015.
