Para sorpresa del radicalismo, este martes el gobernador Francisco Pérez informó que no enviará el proyecto de presupuesto 2015 y con esa decisión provocó un quiebre en la transición. El radicalismo quedó desorientado porque ve venir un panorama negro ni bien asuma el gobernador electo, Alfredo Cornejo. La principal preocupación ronda en torno al pago de los sueldos que le tocará realizar cuatro días hábiles después de asumir. Los gremios también están preocupados y presionan por esta situación porque además se sienten “rehenes” de la pelea política.
“Todo lo que se está hablando indica que la variable de ajuste va hacia los trabajadores”.
Es que por segundo año consecutivo, la Provincia tendrá que sobrevivir con el presupuesto reconducido (del año anterior), ya que Pérez dio marcha atrás en sus intenciones de enviar una pauta adecuada a los números de la realidad y piensa sobrevivir hasta fin de año con las herramientas financieras aprobadas y el descubierto del Banco Nación.
Pero cuando se conoció esta noticia los enviados de Cornejo, Enrique Vaquié y Martín Kerchner, mostraron su preocupación por el inicio de gestión de Cornejo que deberá cancelar sueldo y aguinaldo de los estatales en el mes de diciembre. Desde ATE, Raquel Blas se quejó y señaló que desde el gremio ya plantearon estado de alerta y movilización por esta situación. “Hay angustia todo lo que se está hablando indica que la variable de ajuste va hacia los trabajadores”, sostuvo.
Esta situación lleva a los gremios a poner los ojos sobre la próxima gestión. La gremialista insistió en la necesidad de sancionar un presupuesto y señaló que los legisladores deberían debatir los números en la casa de las leyes en sesiones televisadas. “Están jugando con los recursos económicos de la gente, con nuestro recursos están haciendo un festival”, añadió Blas. Lo cierto es que desde ATE consideran que con esas actitudes políticas, tanto del oficialismo como de la oposición, se pone de “rehén” a toda la sociedad mendocina y se preparan para tomar medidas de fuerza en caso de que haya problemas con el pago de sueldos.
Desde SITEA también están atentos a los acontecimientos y el titular del gremio, Víctor Dagfal, amenazó con “ir al conflicto” si no se pagan los sueldos en tiempo y forma. “No nos dejamos usar por nadie”, expresó, en clara referencia al “apriete” del peronismo. Además, en consonancia con Blas, mostró su desacuerdo con que no haya presupuesto 2015 y se quejó porque siempre “meten en el medio” a los trabajadores. “Nos parece que es mezquino, vamos a resistir y pelear por lo que se viene”, anticipó.
También desde otro de los gremios más combativos, AMPROS, Claudia Iturbe, se quejó porque de lo primero que hablan es de “recortar a los trabajadores”. Hace tiempo que los sindicatos perdieron la paciencia y especialmente de los profesionales de la salud, que sigue denunciando falta de personal e insumos, entre otros inconvenientes. “El déficit no se puede remediar a través de los trabajadores”, sostuvo.
Iturbe mostró su malestar y aseguró que más que usados se sienten “maltratados”. Además le advirtió a Cornejo que no cometa el mismo “error” que el radical Roberto Iglesias, de “recortar el 7,5% a los trabajadores”. “Ese fue un grave error que lo mató políticamente a Iglesias”, sostuvo, referenciado lo ocurrido poco antes de la gran crisis del 2001, justamente cuando Vaquié era ministro de Hacienda.
