Lo que parecía una mañana tranquila terminó con destrozos y forcejeos en la Casa de Gobierno. A las 11.30 estaba previsto que el gobernador, Francisco Pérez, distinguiera al coro universitario, pero la actividad se vio interrumpida cuando unos 500 ex policías subieron al cuarto piso de la Casa de Gobierno a reclamar por pagos adeudados.

Desde el Gobierno aseguran que los manifestantes ingresaron con violencia y arrebato rompiendo vidrios y produciendo destrozos. Los ex policías insultaban y golpeaban la puerta porque quería acceder al despacho del gobernador. Reclamaban por Pérez o por alguna autoridad que los atendiera. Sin embargo eso no sucedió y en medio del caos por la cantidad de gente que se manifestaba ingresó Infantería para intentar poner orden.

En ese momento comenzaron los forcejeos y los desmanes, especialmente cuando la fuerza reprimió con gas pimienta. Vidrios rotos, personas heridas, sillas que volaban y el nerviosismo crecía cada vez más. Sin embargo el mandatario no dio la cara y el malestar de los ex policías crecía minuto a minuto. En ese momento agarraron lo que tenía a mano y lo arrojaron contra un vidrio que explotó y lastimó a los que estaban cerca. 

Según el titular de Amuppol, Omar Alcalde, el reclamo está centrado en que todavía no han cobrado el aumento de este año, el retroactivo del año pasado y otros ítemes que sí se les ha abonado a policías en actividad.vDe acuerdo a lo que explicó, el Estado mantiene con los retirados una deuda desde el año 2006. “Eran 400 millones de pesos y ahora nos deben 1.200 millones”, explicaron los manifestantes. Asimismo, indicaron que hoy por hoy están cobrando un promedio de 6.000 pesos, cuando deberían estará percibiendo “unos 16.000 pesos”.

Por otra parte los manifestantes expresaron su enojo con el director de la Policía, Juan Carlos Caleri, quien reconoció que dio la orden de utilizar gas pimienta. “La cosa no era violenta, Caleri es una chupa del Gobierno, él es jubilado lo que reclamamos le tocó y manda a reprimir, es un obsecuente del Gobierno, un policía que se vendió a político”, dijo Alcalde, que aseguró que seguirán hasta las últimas consecuencias. Cuando todo se calmó los ex policías instalaron su carpa en la entrada de la Casa de Gobierno por la calle Virgen del Carmen de Cuyo.

Además esta situación generó malestar entre los funcionarios de la Gobernación con la delegación policial encargada de custodiar la Casa de Gobierno, ya que “sospechan” que se liberó la zona y muchos aseguran que esta situación no es “casualidad” a pocos días de realizarse las elecciones nacionales.

En cuanto al acto con el coro de la Universidad, tras los desmanes, el gobernador trasladó a los invitados a su despacho, aunque según trascendió el mandatario tenía intenciones de avanzar con el acto y les entregó el decreto que les otorga la distinción de “Embajador Cultural de Mendoza”. Sin embargo sus intenciones se vieron truncas cuando Infantería lanzó el gas pimienta y la gente se enfureció aún más.