Se viene fin de año y con las fiestas aparecen muchos platos que sólo consumimos en esta época. Como herencia europea tenemos alimentos llenos, pero bien llenos de calorías. Esos que deben comer los alemanes al lado del fuego para protegerse del tremendo invierno que hay afuera. Así somos.
Miles de años después seguimos imitando esas tradiciones.
Mis favoritas son las garrapiñadas. Se preparan de forma muy sencilla y en pocos minutos.

Vamos a necesitar:
Almendras
Azúcar
Agua
Una buena olla que distribuya el calor parejo.
Papel de manteca o silpat (lámina de silicona)
Las cantidades:
Lo mismo de cada una, es decir por ejemplo 1 taza de cada ingrediente.
Procedimiento:
Se colocan los ingredientes en una olla a fuego medio y veremos como el agua y el azúcar se transforman en un almíbar, de ahí el agua se irá evaporando hasta convertirse en caramelo.
Revolver y veremos como se adhiere a las almendras. Una vez que tome el color deseado, ¡sin que se queme! Sacar y colocar sobre el silpat, el papel manteca o una mesada de mármol con algún rocío vegetal. Siempre tratar de que queden separadas las almendras, hacerlo con una cuchara.
Dejar enfriar si no queremos llenarnos de ampollas y porcionar
Es divino usarlas como pequeño regalo para dar a quienes queremos.
Envolver en conos de papel o guardar en frascos.
