El trompetista y creador de Dancing Mood, Hugo Lobo, llega a Mendoza para realizar el lanzamiento oficial de su primer disco solista, “Street feeling”. El álbum dirigido y producido musicalmente por el propio artista resonará el domingo 7 de diciembre, a las 23, en N8.
Dialogar con Hugo Lobo es introducirse en el universo de un multiinstrumentista que ha elegido transformar su trompeta en la figura más sobresaliente de una orquesta. Desde su 1,90 de altura, su mirada impenetrable y su particular estilo, ha sabido imponerse arriba y abajo del escenario derribando prejuicios y manteniendo una clara visión sobre la música y su compromiso social.
En esta entrevista habla de todo, del show que dará en la provincia, de “Street feeling”, de música, de libros, de su relación con el público y de la labor que realiza con la orquesta para niños en el Club Atlanta.
¿Qué se va a encontrar el público que asista el domingo a N8?
El show se va a tratar del disco, es el primer lugar donde lo presento. Elegí Mendoza particularmente porque Gaby (Rock City Live) me viene haciendo el aguante con El club del Lobo. Vamos a tocar los temas de este disco y seguramente alguno que otro de Dancing.
Estaré con Bembé que van a abrir la noche, es la banda que me está haciendo el backing band acá. Grabé todos los instrumentos yo adrede para no tener banda estable en Capital y poder girar por todos lados e ir tocando con músicos de cada lugar. Es el objetivo de esta etapa y de este disco; hacer una movida más federal y fomentar la cantidad y calidad de músicos que tenemos en el país, que por el sólo hecho de no vivir en Buenos Aires no tienen demasiada llegada.
Hablando de incorporar músicos locales, ¿qué opinás de la ordenanza municipal en Ciudad de Mendoza que impone a los músicos foráneos que toquen con bandas de la provincia?
Me gustaría enterarme un poco más bajo qué conceptos y bajo qué reglamento. No sé si le pagan a los músicos, y quién será el beneficiado realmente en esto. Muchos hemos escuchamos que cuando toca Luis Miguel, por dar un ejemplo, lo telonea una banda de rock and roll; no tiene nada que ver. Esas son transas de los productores que hacen firmar a los músicos para que le cedan el 50% de las canciones que van a tocar ese día porque Sadaic paga por cantidad de gente que hay viendo los shows. Si va a ser de esa manera no estoy muy de acuerdo, si va a ser a favor de los músicos, sí.
También hay que ver a quién elegirán, a bandas consagradas o a bandas under. A bandas consagradas para que sigan ganando más platas o a bandas under para que tenga una oportunidad. Hay que ver bajo el dedo de quién es esta elección.

Este disco lo grabé porque tenía una gira por Centroamérica y quería ir con algo hecho. Iba a a grabar un simple de 4 ó 5 canciones pero me prendí fuego y terminé con 16. Al tocar todo yo, no me fue difícil en tiempo porque grababa un instrumento arriba de otro. La elección de los temas fue en el mismo momento de la grabación, cuando iba terminando uno, iba pensando en el siguiente.
El disco refleja la música que tengo en la cabeza, que es un montón porque escucho música todo el tiempo. Es un disco más personal y tiene más reggae que los discos de Dancing Mood.
No estás solo, invitaste a diferentes músicos
Hay invitados increíbles que nunca pensé que serían complices y colegas, como Pauline Black, Rico Rodriguez… Gente que admiré de chico y sigo admirando, que con sólo un llamado dijeron que era un honor acompañarme en esta etapa y estar en mi disco solista. También está Mario de Los Cadillacs, Flavio Cianciarulo, Fernando Albareda, Pablito Molina… gente que tiene que ver con el inicio de mi carrera y me apoya en esta movida independiente.
Mantenés una estrecha relación con la cumbia, muchos consideran que es un género menor y que sus letras son controversiales
La cumbia es la banda sonora de mi vida, me crié gran parte de mi infancia en Tucumán donde no existía otra música que no fuera tropical, hace veinte años. La respeto y me gusta mucho, no todo, claro. Es un estilo que sigue defendiendo, consciente o inconscientemente, tocar en vivo. Solamente en el gran Buenos Aires y Capital Federa hay más de 200 bailantas que funcionan de jueves a domingos, donde tocan 9 u 11 bandas en vivo. Eso, más allá de la música, es una fuente de trabajo digna; promediando que las bandas nunca tienen menos de 10 integrantes, de ahí para arriba, iluminadores, sonidista, seguridad, choferes, manager, stage… un montón de familias atrás de eso ganándose el pan, haciendo música y haciendo divertir a la gente que más lo necesita, gente oprimida, que labura todo el día por dos mangos. Me parece que es mucho más sano eso, que una persona que toca cada 5 meses en un estadio y se llene de guita.
Particularmente, con Pablo Lescano, tengo una relación de amistad y de hermandad hace muchos años. Nos segundeamos en un montón de cosas, tanto en el ámbito rockero como en el cumbiero. Pero tengo mucha onda con mucha gente de la cumbia, con pibes que son músicos, que no sólo le gusta la cumbia. Irónicamente, es más respetable que a los rockeros no les guste la cumbia que a los cumbieros le guste el rock…
Es un género estigmatizado, sin dudas… Vos tenés un look muy personal, y puede suceder que el que te vea se lleve una impresión equivocada. Sin embargo, rápidamente derribás cualquier prejuicio…
Entro a un negocio y a veces no me quieren atender, o la gente se asusta y se cruza de vereda. Eso habla de la sociedad y de la gente que tiene una dosis de racismo en esto también. Pero siempre pasó, en todo los rubros y géneros. La gorrita y la ropa deportiva están emparentadas con el pibe chorro. Es una vergüenza que todavía siga pasando eso. Es la forma en que me gusta vestirme, luego en el arte y en la música se demostrará lo contrario, o no.
Ahora estuve en El Salvador, y no sabía el dato de que los malas o pandilleros son los que se tatúan los brazos, entonces estaba en la fila de un supermercado y se abrían todos pensando que era un pandillero.
¿Qué te provoca esas reacciones?
Al principio no entendía bien, después me comentaron que los pandilleros se visten como yo y se tatúan los brazos. Es un país que está viviendo una pobreza picante y está todo manejado por las pandillas. Hay muertos todos los días, todo el mundo está armado no sólo la policía, es una violencia imparable. Allá lo entiendo más, pero, ¿acá, donde los que más nos chorean usan traje y corbata…?

Haces un laburo social muy interesante con la orquesta de niños en el Club Atlanta, ¿Cómo sigue ese proyecto?
En cada lugar que estoy trato de interiorizarme y llevar el proyecto. Estuve en La Campanella que es un lugar de marginados y marginales manejado por las pandillas, ahi no entra la policía. Me metí a ese barrio por una orquesta que ha armado la gente de una fundación que se llama Forever. Se juegan la vida todos los días en el medio de la balacera para que los chicos tengan educación primaria y musical y sacarlos de esa realidad porque lo único que ven para su futuro es ser pandillero. Había un chico de 13 años que tenía 14 muertes encima. Fui a hablarles, a decirles que la música es una oportunidad, una salida laboral. En la formación de los chicos la música es muy importante, motrizmente, intelectualmente y conceptualmente con el trabajo y pertenecer a un grupo.
¿Cuál es tu forma de rebelarte?
Haciendo este tipo de cosas, hay un montón de orquestas con sus ídolos que pasan al gobierno y eso se corta. Entonces, opté haciéndola independiente 100% a donde vaya, para que no suceda exactamente eso. Porque pasan los gobiernos y se acabó, quedan los pibes ahí tirados. Eso me parece que es rebelarse, hacer la misma movida por un camino paralelo y no depender de nada. Lo mismo con la música, no pertenecer a una discográfica y hacer la movida solo.
¿Cómo lograste que funcionara esto de ser independiente y no atarte a ninguna disquera?
Hay empresas independientes, el Indio Solari es independiente y es millonario. Ser independiente no significa no hago nada. Logré que funcionara invirtiendo, tiempo, plata, conceptos y un montón de cosas. Los discos no son gratis, los tenés que pagar vos y distribuirlos; hasta que pasando los años y ese dinero se va autogestionando. Hay que ver qué concepto de independiente tiene cada uno, no significa quedarte en tu casa tocando en un bar para vos. Hay que generar , hacer el mismo trabajo que haría una empresa. Tenés que manejar, número, facturas, empleados, con Dancing Mood tengo a cargo 24 familias; lo que hago puede afectar a esas familias. Por decirlo de alguna forma soy vicepresidente de una empresa llamada Dancing Mood.

¿Por qué la trompeta?
La trompeta me sedujo porque es un instrumento muy personal y particular. Suena como sos vos, la caja sonora del instrumento sos vos principalmente. Es un agujero de metal donde tus labios son el instrumento, donde tu garganta y caja torácica son el sonido. Si soplás normalmente la trompeta no suena, tenés que cantar con los labios.
La elegí porque estaba harto de la batería y de tener al maestro (Rubén Lobo) en mi casa, exigiendo. Estudié y sigo estudiando piano; opté por la trompeta casi de casualidad y luego me gustó. Había dejado la batería, me había peleado con mi viejo y me dijo listo, no te voy a apoyar más en nada, no vas a ser músico. Me metí en un colegio comercial, repetí, récord mundial, 1 en todo. Y nunca me pude despegar de la música, me gustaba el saxo por la música que escuchaba, menos mal que no lo agarré. Fui a una casa de instrumentos a ver un saxo, quería uno de marca, caro pero salía como 1800 dólares, en ese momento, y una trompeta salía 100. Finalmente, para Navidad, me regalaron una trompeta con un acta de inscripción en el conservatorio y un profesor al lado.
Dicen que sos un voraz lector, ¿algún libro que recomiendes?
Leo muchísimo , tres libros por mes… Me gustó La conjura de los necios de John Kennedy Toole, Américan gods… Neil Gaiman es más enroscado que Stephen King, con conceptos más copados, Capote me agrada mucho… Ahora estoy leyendo uno de Coelho, que es bastante de mujer, pero cuando volvía de Perú ya me había leído dos libros y me compré ese, me terminó gustando.
Cuando empiezo un libro lo tengo que terminar, me pasa lo mismo con las películas y con la música. No puedo trackear un disco, un disco es como un libro. Se perdió ese concepto con el mp3 y el cd. En el vinilo, el tema de apertura y cierre, la cara A y la cara B están hechos conceptualmente por el artista por algo. No puedo escuchar el tema 5 nada más, me incomoda.

¿Qué música estás escuchando ahora?
Todo el tiempo estoy escuchando música, es un poco deforme lo que escucho porque me gusta comprar vinilos, entonces escucho música vieja; souls de los 70, cumbia vieja, escucho lo que ya escuché…. Estoy ahora con el último disco de Michael Jackson que me parece espectacular.
¿De qué manera te influye un Michael Jackson a la hora de componer? y , ¿cómo se logra la originalidad?
Me influye algún sonido, alguna melodía… son datas que cuando uno está componiendo dice, “me suena de algún lado, ¡ah!, de acá”. Me pasa con la música, es un robo permanente;no es copiar. Las notas son 12, en algún momento se van a cruzar en millones y millones de melodías Hay pasajes de notas que ya están hechos. Hay sucesiones de acordes que ya están hechas. Hay que combinarlo de alguna manera pero, está todo hecho.
Para finalizar, ¿cómo se perfila el futuro de Dancing?
Estamos tocando a pleno, cumpliendo 15 años. Hicimos una gira larga donde íbamos a cada provincia tocando cada uno de los discos, tocábamos el primero y luego volvíamos para tocar el segundo, y así. Y ahora estamos preparando el disco que saldrá en mayo.
Las entradas para el show del domingo 7 tendrán un valor de $80 (+CD) (las primeras 150). Pueden adquirirse en N8 ESTUDIO (+ de recargo) , Otra vida (Galería Caracol), Siempre deportes (Luján / Maipú) /Mohs (Maxi Mall, L8. 9 de Julio 1455, Cdad) y en www.tuentrada.com
