El arte genera una abstracción tal que mucho tiene que ver con los estímulos y muy poco con lo definible en algoritmos y palabras. La proximidad a una obra enciende el espíritu, despierta a las musas y azota a los demonios.
El óleo revive a Rubens y el bronce, a Carrier- Belleuse, en un rapto de imaginación. Como si la esencia creativa siguiera ondulándose, más allá de los grandes maestros.
“Es difícil poner en palabras cómo llego a crear una pintura. Muchas surgen de las cosas que veo y que me atraen; de las obras de escultores del siglo XIX que admiro y trato de reinterpretar en una suerte de collage. Otras veces , la inspiración aparece de lo que leo, del cine que veo, de las cosas que me suceden… Surge, entonces, la necesidad de expresar todo eso de alguna manera”, comenta Gonzalo Antón en la sala de arte de La Barraca.

Se encuentran en exhibición 25 cuadros en gran escala realizados por el artista, durante los últimos dos años; entre los que se encuentran obras en acrílico, grafito sobre papel, pero sobre todo, en óleo sobre lienzo.
“Hay obras muy distintas porque no son parte de la misma serie. Podrán encontrarse con cuadros que son homenajes a escultores que admiro como Rodin, Daniel Chester French o Piccirilli, cada escultura y pintura tiene su propia historia”, agrega.

En la sala, las pinturas se reflejan en el amplio ventanal y en el piso, resignificándose en un juego visual mientras, la gente observa con detenimiento las texturas y se aleja para apreciar el conjunto. Un espacio que le sienta muy bien a Antón, acostumbrado a trabajar en gran escala.
“Pintar en formato grande me atrae, me gusta como se ve; creo que se pueden hacer cosas mucho más expresivas en grande que en chico. Quizás, sea una falencia, el de no poder expresar lo mismo en tamaño más pequeño pero es lo que me sale naturalmente”, comenta el artista.
Luego de su reciente muestra en Asia, Gonzalo se encuentra trabajando por estos días en una obra a pedido cuyo destino será Nueva York. “Es lo que me ocupa la mayor parte del tiempo y me tiene atrapado en el taller”, finaliza.
La muestra podrá admirarse hasta fin de año en la sala de arte de La Barraca Mall en Guaymallén, ubicada en el primer piso. La entrada es libre y gratuita.
