Foto: Freepik.

El pollo relleno es una de esas recetas que parecen complejas, pero que en realidad se resuelven con pocos ingredientes y pasos claros. En esta versión, el relleno de espinaca y queso aporta humedad y sabor, logrando un plato atractivo, rendidor y perfecto para salir de lo cotidiano sin complicarse.

Ingredientes (para 3–4 porciones)

Hilo de cocina o palillos

  • 1 pollo entero deshuesado o 2 pechugas grandes abiertas tipo mariposa
  • 1 atado de espinaca fresca
  • 200 g de queso cremoso o mozzarella
  • 1 diente de ajo
  • 2 cucharadas de aceite
  • Sal y pimienta
  • Pimentón y nuez moscada (opcional)

Preparación

Primero, lavá bien la espinaca y cocinala apenas en una sartén con un chorrito de aceite y el ajo picado, solo hasta que se reduzca. Escurrila bien y picála groseramente. Mezclala con el queso cortado en cubos pequeños y condimentá con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.

Salpimentá el pollo y colocá el relleno en el centro. Enrollá o cerrá con cuidado y sujetá con hilo de cocina o palillos para que no se abra durante la cocción.

Colocá el pollo en una fuente para horno, pincelalo con aceite y espolvoreá con pimentón. Cociná en horno precalentado a 180 °C durante 45 a 50 minutos, dándolo vuelta a mitad de cocción. Para un dorado final, podés subir la temperatura los últimos 10 minutos.

Dejá reposar unos minutos antes de cortar para que el relleno se asiente y las porciones salgan prolijas.

Este pollo relleno con espinaca y queso demuestra que no hace falta complicarse para lograr un plato elegante y sabroso. Con ingredientes simples y una preparación accesible, es una excelente opción para una comida especial, un almuerzo de domingo o una cena distinta.