Si bien el pollo admite una gran variedad de preparaciones, cocinarlo con cerveza negra permite obtener una salsa espesa, aromática y con un equilibrio perfecto entre dulzor y amargor. Es una receta sencilla, con pocos ingredientes, que transforma un producto cotidiano en una comida diferente.
Si bien el pollo admite una gran variedad de preparaciones, cocinarlo con cerveza negra permite obtener una salsa espesa, aromática y con un equilibrio perfecto entre dulzor y amargor. Es una receta sencilla, con pocos ingredientes, que transforma un producto cotidiano en una comida diferente.
Ingredientes
- 1 kg de patas y muslos de pollo
- 330 ml de cerveza negra
- 2 cebollas
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de mostaza
- 1 cucharada de miel
- 2 cucharadas de aceite
- Sal
- Pimienta
- Romero o tomillo fresco
Paso a paso
- Dorar las piezas de pollo en una olla con el aceite.
- Retirar y reservar.
- En la misma olla, cocinar la cebolla y el ajo hasta que estén tiernos.
- Incorporar la mostaza y la miel.
- Agregar la cerveza negra y mezclar.
- Volver a colocar el pollo en la olla junto con las hierbas.
- Cocinar a fuego bajo durante 40 a 50 minutos, hasta que la salsa reduzca y el pollo esté bien tierno.
Con qué acompañarlo
Este plato combina muy bien con puré de papas, papas al horno, arroz blanco o vegetales asados, que ayudan a aprovechar la salsa.
El pollo a la cerveza negra es una alternativa ideal para quienes buscan salir de las recetas tradicionales. Su preparación sencilla y el sabor profundo de la salsa lo convierten en una excelente opción para compartir en familia.
