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La panna cotta, cuyo nombre significa “crema cocida”, es uno de los postres más tradicionales de Italia. Su preparación es simple, no requiere horno y destaca por una textura sedosa que se complementa con frutas frescas, salsas o coulis. Es una excelente opción para preparar con anticipación y servir en una comida especial.

Ingredientes

Para la panna cotta

  • 500 ml de crema de leche
  • 80 g de azúcar
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 7 g de gelatina sin sabor
  • 40 ml de agua

Para la salsa

  • 250 g de frutos rojos
  • 50 g de azúcar
  • Jugo de medio limón

Paso a paso

  1. Hidratar la gelatina con el agua.
  2. Calentar la crema junto con el azúcar y la vainilla sin que llegue a hervir.
  3. Incorporar la gelatina hidratada y mezclar hasta disolver por completo.
  4. Distribuir la preparación en moldes individuales.
  5. Refrigerar al menos cuatro horas.
  6. Para la salsa, cocinar los frutos rojos con el azúcar y el jugo de limón durante 10 minutos.
  7. Dejar enfriar y servir sobre la panna cotta.

También puede acompañarse con dulce de leche, salsa de chocolate, mango, maracuyá o caramelo, según el gusto de cada comensal.

Fácil de preparar y con una presentación elegante, la panna cotta es una excelente alternativa para quienes buscan un postre refinado sin demasiadas complicaciones.