En 2021, el Congreso de la Nación estableció el 22 de noviembre como el Día Nacional del Kimchi, coincidiendo con el Día del Inmigrante Coreano. Este fermento milenario, con más de 1500 años de historia, es el plato más emblemático de la gastronomía coreana y se ganó un lugar en la cocina internacional gracias a sus sabores intensos y sus beneficios para la salud.
Hecho a base de vegetales como repollo chino (akusay) y nabos, sazonado con ajo, ají y especias, el kimchi destaca por ser un superalimento rico en probióticos, ideales para fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la digestión.
Además, sus propiedades antioxidantes lo convierten en un aliado antiage, mientras que su bajo contenido calórico y alto aporte de fibras lo hacen perfecto para una dieta equilibrada.

La elaboración del kimchi, conocida como kimjang, es una tradición profundamente arraigada en la cultura coreana. Este proceso comunitario, reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO, reúne a familias y comunidades para preparar grandes cantidades del fermento que se consumen durante el invierno.
Si te animás a sumarte a esta tradición, aquí te compartimos una receta clásica para preparar kimchi en tu hogar.
Receta de Kimchi
Ingredientes
– 2 unidades de akusay (repollo chino o asiático).
– 2 tazas de sal gruesa.
– 2 nabos chicos.
– 2 cebollas de verdeo.
– Azúcar.
– Sal.

Para la salsa picante:
– 1 y 1/2 taza de gochugaru.
– 3 cucharadas de salmuera de krill o camarón chico.
– 3 cucharadas de salsa de pescado.
– 2 cabezas de ajo.
– 2 unidades de jengibre.
– 1 cucharada de harina de arroz.
– 1 taza de agua.
– 1 cucharada de azúcar.
– Sal.

Pasos
Para el salado:
1- Limpiar el akusay y cortar en mitades desde la base. Luego dividir en cuartos u octavos según el tamaño; si las porciones son muy grandes es más difícil incorporar luego la pasta de gochugaru.
2- Remojar en un bowl grande las porciones de akusay, con las hojas en sentido hacia la base del contenedor. En las partes más gruesas salar un poco más.
3- Remover cada tanto para que el proceso sea parejo. Para saber si está listo, probar doblando la parte más dura, cercana al tallo, que nos indicará si está en su punto. Este proceso de salado puede durar de 4 a 8 horas, dependiendo del tamaño y la temperatura del ambiente.
4- Probar la sazón del akusay (tiene que estar algo salado, pero tampoco mucho) y, según el punto que busquemos, quitar el exceso de sal bajo un chorro de agua fría. Finalmente, escurrir el exceso de líquido.

