Un hombre fue ultimado de un balazo la madrugada del lunes en Las Heras, al parecer, por vendedores de drogas del barrio donde residía. La víctima había sido denunciada por violencia de género el sábado y la Policía lo vigilaba realizando rondines para que no se acercara a la casa de la ex esposa. La presencia de los uniformados provocó la ira de un par de sujetos dedicados al narcomenudeo y terminaron ejecutando al denunciado. Los matadores fueron identificados y son dos. No hay detenidos. 

El hecho de sangre ocurrió a las 3 en la manzana B del barrio San Teresita, donde vivía Claudio Alberto Chueco Mercedí (43). A metros de su domicilio, el hombre fue interceptado por un par de sujetos. Uno de ellos le efectuó un disparo mortal en el pecho y ambos se dieron a la fuga.

Minutos después, el Chueco fue trasladado al Hospital Carrillo. Sin embargo, nada pudieron hacer y el médico de guardia constató que había muerto por el balazo que recibió en el tórax. 

La hipótesis que manejan los investigadores tiene que ver, indirectamente, con la denuncia de género contra la víctima. 

El sábado, Mercedí había intimidado con violencia a su ex pareja y esta dio aviso a la Justicia. Por lo que desde la Oficina Fiscal Nº 6 le dictaron una orden de restricción de acercamiento.

Durante las horas posteriores, personal policial estuvo realizando rondines en esa barriada lasherina para proteger a la denunciante. Esto tenía a maltraer a los sujetos dedicados a la venta de droga en el lugar, quienes no toleraron la presencia uniformada en la zona. 

Por lo que, la madrugada del lunes, dos de ellos decidieron actuar y fueron en busca del Chueco.

Cuando lo encontraron a escasos metros del domicilio de su ex mujer –y, a la vez, cerca de su casa– le plantearon bajo sus términos el problema que les causaba que lo hubiesen denunciado y la Policia anduviera por el barrio.

Mercedí fue baleado cerca de su casa de la manzana B. Hay tensión en la zona por la posibilidad de un nuevo enfrentamiento entre familiares de la víctima y victimarios.

Mientras discutían, uno de ellos sacó un arma de fuego y se la cedió a su cómplice, que apretó el gatillo y terminó con la vida del hombre, que era padre de cuatro hijos. 

Los agresores fueron identificados y la Justicia intentó localizarlos. Sin embargo, los sospechosos ya no estaban en los lugares por donde se los suele ver. Por lo que continúan prófugos. 

Mercedí estuvo encerrado hasta hace un tiempo en el penal. Contaba con antecedentes y en dos ocasiones se había ordenado su captura. 

Los investigadores trataban de establecer las causas por las que la víctima estaba en inmediaciones de la casa de su ex esposa, adonde no debía acercarse. El caso quedó a cargo de la fiscal de Homicidios Claudia Alejandra Ríos. 

Despedida y posible venganza. El velatorio del hombre asesinado se realizó en el domicilio de su madre, en el mismo barrio. La mujer estaba devastada por haber perdido a su hijo, y, familiares señalaron que no estaba en condiciones de aportar detalles del hecho a la prensa. En ese mismo momento trascendió que parientes y allegados a Mercedí habrían intentado quemar la casa de los presuntos homicidas. 

Además, en las redes sociales, expresaron su dolor por el crimen del Chueco, como le llamaban, y uno de ellos recordó cuando “le hacía la guerra a la yuta” y prometió que durante la noche iban a vengarse de “las ratas” que lo mataron. 

La publicación que anticipa las posibles represalias.