Juan Marcelo Reales nació el 21 de junio del 81 en Guaymallén. Hace más de una década se radicó en San Luis, provincia donde comenzó a tener problemas con la Justicia. Fue condenado a perpetua por un doble crimen, acusado de asesinar a un preso hace 3 años y ahora le endilgan haber apuñalado a otro compañero de prisión.
Los problemas graves con la ley comenzaron en 2004 para Reales. Ese año mientras trabajaba como vigilador de un barrio privado en la localidad de Villa Mercedes, una pareja fue asesinada a puñaladas en un departamento. La policía no tardó en sospechar del mendocino. Esto debido a un descuido del joven de por entonces 23 años. Reales olvidó una campera con su celular en la escena donde Laura Rigoni (25) y su novio José Pizarro (27) fueron asesinados. Los pesquisas creen que el doble homicidio ocurrió durante un robo y que el acusado intentó modificar la escena para simular un pacto suicida.
Con varias pruebas en su contra, además del celular y la campera encontraron su bicicleta abandonada a metros del homicidio, en el 2006 Reales fue condenado a prisión perpetua.
Ocho años pasaron hasta que el joven volvió a estar involucrado en un hecho de sangre. Esta vez ocurrió dentro de la penitenciaría puntana.
En febrero del 2013 asesinó de 30 puñaladas al interno Luciano Barbero, considerado uno de los más peligrosos del penal, quin cumplía una condena a perpetua por violar y matar a Lorena Natalia Luján (19).
Reales atacó a Barbero mientras dormía y tras el hecho él mismo llamó a los guardiacárceles para contarles lo ocurrido. Los agentes lo encontraron aún con la cruza con la que atacó a la víctima en sus manos.
Tras el hecho fue trasladado a Mendoza, donde purgó un año de su condena. En el 2014 regresó a San Luis, donde fue alojado en un penal de máxima seguridad. Un año más tarde fue condenado a 18 años por el crimen del peligroso reo.
Un par de meses después de su segunda condena, Reales volvió a ser protagonista de las crónicas policiales. Nuevamente atacó a un compañero de la penitenciaría. Este hecho ocurrió el 30 de diciembre y la víctima se encuentra en grave estado.
La víctima, Facundo Jiménez, también condenado a perpetua por un doble homicidio, fue herido mientras jugada a las cartas. El joven fue atacado por la espalda con un pedazo de hierro.
Jiménez permanece en terapia intensiva, mientras que Reales fue aislado por temor a las represalias del resto de los reclusos. Las causas del ataque por el momento son un misterio, aunque los psicólogos no descartan que se haya tratado de un brote psicótico.
