El sospechoso, luego de su captura sobre calle Terrada. A la derecha, la víctima, quien fue atacada con arma blanca.

Los primeros policías que llegaron a la escena luego de llamados al 911 encontraron a Hugo Ariel Robledo (44) sin vida, a metros de la manzana E del barrio La Gloria, en Godoy Cruz. No había mucho por hacer porque lo habían atacado con un arma blanca y rodearon la zona cuando vecinos y familiares salieron de sus casas para conocer algunos detalles. Habían pasado algunos minutos de las 0.30 de este lunes y en el lugar reinaba el silencio. Sólo por lo bajo describían que había un conflicto de dinero que terminó en pelea y tragedia. “Hablaban de una deuda de dos mil pesos”, contaron testigos a El Sol, que llegó minutos después hasta el sector.

Efectivos de Investigaciones hicieron lo mismo para realizar los primeros trabajos de reconstrucción y sus colegas de la Comisaría 52ª aportaron una serie de datos de importancia que llevaron a identificar al Chivo como autor del ataque. Lo tenían marcado desde el 15 de setiembre, horas después de dejar la cárcel y se mostraba amenazando y participando en algunos cruces con gente del citado complejo y de otros cercanos.

Fueron hasta su domicilio pero no lo encontraron durante un procedimiento nocturno. Sin embargo, sabían que no tenía muchas vías de escape y este lunes a las 11.40 los efectivos de la dependencia de calle Rawson fueron desplazados hasta la casa 95 de la manzana D luego del llamado de un hombre identificado como Víctor Tello, quien aseguró que su hermano se mostraba agresivo y causaba problemas en la familia.

“No lo soportaban más. Venía manteniendo conflictos con muchas personas desde que salió de la cárcel y este hecho fue demasiado para ellos. Hace unos años se peleó con su hermano por una mujer y lo apuñaló. No lo condenaron por legítima defensa. Después, varias veces fue denunciado por violencia de género por atacar a su pareja con un cuchillo y estuvo preso hasta hace poco”, reveló una fuente policial que conoce al sospechoso.

Lo cierto es que los uniformados fueron hasta ese domicilio en la movilidad 3745 y observaron al Chivo Ariel Gastón Rey Tello Espinoza (nacido el 9 de diciembre de 1986) y le dieron la voz de alto. Tenía pedido de captura vigente por el asesinato de Robledo y no quiso entregarse fácilmente. Escapó corriendo y lo detectaron luego por los techos de algunas propiedades. Vestía jeans azules, una camisa blanca y llevaba un pulóver con líneas negras, naranja y grises.

Los efectivos intensificaron el rastrillaje y lo siguieron por distintos domicilios hasta que volvieron a encontrarlo: bajó rápidamente de la parte superior de una casa y continuó escapando hasta que las postas de goma comenzaron a salir de las armas provistas para detener la fuga. Estaban frente a un sujeto considerado peligroso y por eso decidieron cortar con su estadía en la clandestinidad. De esta forma, el Chivo Tello desistió de seguir corriendo y fue capturado en calles Puerto Concepción y Terrada, en el sector este de la barriada.

Una vez reducido, lo trasladaron hasta la Comisaría Séptima y quedó encerrado a disposición de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien lo iba a imputar por el delito de homicidio simple, que prevé de 8 a 25 años de cárcel.

Personal policial en la escena, durante la madrugada de este lunes.

Agresivo

Desde hace años, el Chivo Tello viene cometiendo hechos que terminaron en condena. Lo han investigado por violencia de género, intento de homicidio, amenazas agravadas por el uso de arma, infracción de Ley de Estupefacientes 23.737, portación ilegal de arma, coacciones y robo agravado, entre otros. Pisó varias cárceles, como Boulogne Sur Mer y San Felipe.

Hace poco más de un mes, el 14 de setiembre, salió de la cárcel luego de haber sido condenado a 8 meses de encierro por lesiones leves dolosas agravadas por la relación de pareja y por mediar violencia de género en tres hechos. Lo habían detenido en enero de este año. Maltrataba a su pareja y también le causó lesiones físicas.

Pero tenía otras condenas: la ya desaparecida Tercera Cámara del Crimen lo condenó el 19 de diciembre del 2012 a tres años de cárcel por robo agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no puede tenerse por acreditada, calificado por la participación de un menor. Apenas dejó la cárcel, volvió a ser detenido, juzgado y sentenciado, declarándole la reincidencia.

Fue acusado por portación ilegal de arma de fuego de uso civil en concurso real con violación de domicilio y recibió en el Primer Juzgado de Garantía de Flagrancia un año de prisión efectiva.

El último hecho que lo mantiene como principal sospechoso ocurrió minutos después de las cero de este lunes. Llamados al 911 advirtieron sobre una pelea y un hombre herido de gravedad frente a la manzana E del barrio La Gloria.

Hugo Ariel Robledo presentaba lesiones de arma blanca en el abdomen. Sangraba y yacía sobre la vereda. Cuando llegó la ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), los médicos confirmaron el deceso. Presentaba, al menos, tres puntazos. Y diagnosticaron fallecimiento por shock hipovolémico.

Un testigo contó que hubo una pelea por una deuda de dos mil pesos entre el Chivo Tello y Robledo. Fue la primera hipótesis que comenzaron a trabajar los detectives; pero no descartaban otro móvil. Identificado el sospechoso, fueron a buscarlo a su domicilio pero no lo encontraron. Doce horas después, cuando su hermano lo denunció en el 911, fueron nuevamente por él y lo capturaron luego de una persecución.