La tarde de este domingo terminó de la peor manera en el barrio Santa Teresita, de Las Heras, donde un joven fue asesinado de un disparo durante un violento enfrentamiento que, de acuerdo con las primeras reconstrucciones, tuvo su origen en una pelea entre dos mujeres y escaló rápidamente hasta convertirse en un tiroteo entre varios involucrados, detallaron fuentes policiales y judiciales a El Sol, que reveló el caso.
La víctima habría quedado en el medio del enfrentamiento.
Las actuaciones policiales indicaron que la secuencia armada comenzó cuando un hombre ingresó al Hospital Carrillo a las 17, con una herida de arma blanca en la espalda. Ante los efectivos que lo entrevistaron, aseguró que había sido atacado por otro sujeto durante un conflicto ocurrido en el interior del popular barrio.
Apenas unos diez minutos después, al mismo centro asistencial llegó una mujer con una herida cortante en la mano derecha y otra lesión a la altura de la axila izquierda.
Según su versión, las lesiones fueron provocadas durante una pelea con otra mujer conocida como “Linda”, quien, de acuerdo con sus dichos, se dedicaría a la venta de drogas en la zona.
Mientras esas dos personas eran asistidas por los médicos, el conflicto se trasladó nuevamente a las calles del barrio.
De acuerdo con la información reunida por los uniformados, el hermano de una de las mujeres involucradas salió a enfrentar a un grupo de jóvenes señalados como “soldaditos”, presuntamente vinculados al narcomenudeo. En ese contexto se produjo un intercambio de disparos que sembró el pánico entre los vecinos.
Durante el tiroteo, un joven fue alcanzado por un proyectil en zona de calle Democracia, entre Ameghino y Bolivar. “No tendría nada que ver con el hecho”, deslizaron las fuentes que trabajaron inicialmente en el caso.
La víctima sufrió una herida de extrema gravedad y murió poco después, pese a la intervención del personal médico. De acuerdo con las fuentes, los investigadores de Homicidios liderados por el fiscal Oscar Malla trabajaron para establecer su identidad y reconstruir con precisión las circunstancias en las que recibió el disparo.
La escena quedó bajo custodia policial mientras los peritos realizaban el relevamiento balístico y levantaban otras evidencias.
Por lo que detallaron, intentaban saber quién había sido el autor del disparo letal y determinar si el crimen fue la consecuencia directa de una disputa entre familias o si el trasfondo del enfrentamiento estuvo relacionado con la actividad de venta de estupefacientes que, según los testimonios incorporados a la investigación, “reinaba” en ese sector del barrio.
Lo que sí, la hipótesis más fuerte era que la víctima había quedado en medio del tiroteo.
