A pocas horas del homicidio de un joven en el Barrio Santa Ana, la Justicia logró individualizar al presunto agresor, que pertenece a la barrabrava de Independiente Rivadavia, y es buscado por las fuerzas de seguridad.

Un grupo de amigos, entre los que se encontraban Lucas Fabián Bruno (18) y Juan Ignacio Marino Muñoz (19), estaba cerca de las 21 tomando una gaseosa en el interior de esa barriada de Guaymallén, cuando un individuo en un auto comenzó a disparar contra ellos. Bruno perdió la vida una hora después y Marino quedó internado en el Hospital Central.

El resto de los amigos salieron corriendo en distintas direcciones en ese momento. Pero sus declaraciones ante la Justicia, en conjunto con las aportadas por testigos presenciales del hecho, derivaron en la identificación del presunto autor de los disparos.

Se trata de un joven apodado Chupete, quien también reside en Villanueva y tenía problemas de vieja data con las víctimas, según detallaron fuentes judiciales. El acusado forma parte de la barrabrava de Independiente Rivadavia, donde toca un instrumento de viento cuando la Lepra juega de local, en el estadio Bautista Gargantini.

Informadores ligados al caso indicaron que se están analizando las medidas a tomar para detenerlo, lo cual se dificulta “porque no fue atrapado inmediatamente después del hecho y ahora seguro que intentará fugarse”.

Entre las evidencias recabadas, en el lugar del hecho encontraron tres vainas servidas que fueron percutidas de una Bersa 380 desde el Fiat 147 que utilizó el autor de los disparos, del cual no se pudo establecer su dominio.

Los pesquisas declararon que les llamó la atención que uno de los amigos de las víctimas aseguró que era una Bersa porque “tenía mucho conocimiento sobre armas, incluso detalló cuantas balas puede disparar con esa pistola”.

Por otra parte, fuentes judiciales y policiales descartaron la versión de un tiroteo ya que no se encontraron cartuchos de otro calibre y hay 5 testigos que prestaron declaración y negaron el fuego cruzado. Incluso el conductor de la camioneta Trafic que trasladó a las víctimas hasta el nosocomio de calle Alem atestiguó que escuchó detonaciones de una sola arma.

Hasta el mediodía de este martes, el fiscal departamental que instruye la causa, Tomás Guevara, esperaba los resultados de la necropsia y los peritajes que se realizan en el plomo que se extrajo del cráneo de Bruno.

Con respecto a las víctimas, Lucas Fabián Bruno tenía medidas pendientes por un robo agravado que había cometido cuando era menor de edad y Juan Ignacion Marino también presentaba la misma consigna, por lo que cuando reciba el alta médica prestará declaración en esta causa y luego el fiscal lo dejará a disposición de la dependencia judicial que lo requería.

Ajuste de cuentas

Lucas Fabián Bruno (18), Juan Ignacio Marino Muñoz (19) y un grupo de amigos estaban cerca de las 21 del lunes tomando una gaseosa en la esquina de Amigorena y Corrientes, del Barrio Santa Ana.

En ese momento, un Fiat 147 se detuvo en la intersección y una persona les dijo: “Hola, ¿qué hacen”, para luego exhibir una pistola Bersa calibre 380 y comenzar a efectuar disparos contra los jóvenes, según sostiene el expediente.

Al menos tres proyectiles se dispararon, impactando uno en la zona lumbar de la espalda de Muñoz y los dos restantes en el abdomen y la cabeza de Bruno.

Un hombre que se encontraba en el lugar trasladó a las víctimas en una camioneta Trafic al Hospital Central, donde Bruno perdió la vida a las 22.05.