Las alarmas policiales se encendieron la tarde de este jueves por una mujer que se atrincheró armada y amenazó con suicidarse en Las Heras.
Se trata de una paciente con alteraciones psicológicas, quien había abandonado en el último tiempo el tratamiento correspondiente. Debido a que las negociaciones de los especialistas no llegaron a buen puerto, las fuerzas tácticas debieron reducirla y fue alojada en el Hospital Pereyra.
Todo comenzó alrededor de las 12.30 cuando un hombre se comunicó con la línea de emergencias 911 porque su cónyuge estaba teniendo una crisis y se encerró sola en su casa de calle Misiones.

La pareja de la mujer agregó que portaba varias armas blancas (cuchillos, una tijera y una hoja de afeitar) y que había manifestado que pleneaba quitarse la vida.
Ante eso, personal de la Comisaría 16ª fue desplazado hasta el domicilio y constataron la situación, dando aviso a sus superiores sobre el riesgo inminente de que la mujer atentara contra su propia vida.
Acto seguido, se activó el protocolo de actuación ante situaciones de crisis de alto riesgo y se le dio intervención a la fiscal de Homicidios Andrea Lazo.

Del mismo modo, concurrió al lugar personal del Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS) y del Grupo Especial Seguridad (GES), que contó con apoyo de la Unidad Especial de Patrullaje Las Heras (UEP), la Unidad de Acción Preventiva (UAP), bomberos del Cuartel Central y profesionales del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC).
Tras eso, el negociador del GRIS inició las conversaciones con la mujer, pero no se logró reducir la intensidad de la amenaza, explicaron fuentes allegadas al procedimiento.

A raíz de esa situación, se decidió intervenir mediante un rescate táctico por parte de los efectivos del GES, quienes lograron asegurar y contener a la mujer, para luego ser asistida por los médicos del SEC.
Una vez estabilizada, la trasladaron al citado nosocomio psiquiátrico de la Cuarta Sección, donde recibió la atención correspondiente.

