Una ambulancia aguarda en las inmediaciones, mientras varios móviles vigilan el perímetro.

Un importante operativo se inició la tarde de este miércoles después de que un hombre se atrincheró armado en su casa de Lunlunta, Maipú.

Fuentes policiales señalaron que el sujeto, de 59 años, sus familiares aseguraron que portaba un arma de fuego y una blanca y amenazó con quitarse la vida: “Me voy a volar la cabeza, habría dicho palabras más, palabras menos.

El episodio tuvo su inicio alrededor de las 16.30 cuando policías de la jurisdicción fueron desplazados hasta un domicilio de calle Lucas Llanos, por una supuesta situación de violencia de género e intrafamiliar.

Frente a esa situación se activó el protocolo de actuación para crisis de alto riesgo, por lo que se desplazó a personal del Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS) y del Grupo Especial de Seguridad (GES).

Después de que los policías de elite empezaron los primeros contactos con el causante, varias movilidades realizaron un perímetro de varios metros alrededor de la vivienda, debido a la peligrosidad que representa la situación.

Aparentemente, el hombre tuvo una crisis después de notar un faltante de una importante cantidad de dinero en su casa, que había cobrado recientemente por una cosecha.

Por ese motivo, se tornó violento con su pareja y su hija, a quienes responsabilizó por la situación. Con ambas protagonizó una fuerte discusión, pero las mujeres pudieron retirarse del domicilio antes de ser blanco de una agresión física.

A partir del diálogo que estableció el Equipo de Negociadores del GRIS, el hombre exigió que le devuelvan la plata y que se retiren los policías, caso contrario atentará contra su vida.

Por su parte, en el caso tomó intervención la fiscal de Homicidios Claudia Ríos quien tiene injerencia en este tipo de casos por formar parte de Grupo Fiscal Especial y lidera las actuaciones.

En la escena se hicieron presentes un ayudante fiscal de turno de la Oficina Fiscal Nº 10 y el jefe Departamental, Juan Maturano, quienes conformaron el comité de crisis junto a los especialistas del GRIS y el GES.

Finalmente, pasadas las 20 se desistió de la intervención, ya que el análisis que hizo el Equipo de Negociaciadores determinó que no existía una crisis suicida y que el hombre no representaba un peligro para sí mismo ni para terceros.

En tanto, su pareja fue trasladada a la citada sede judicial para radicar la denuncia correspondiente y a partir de eso la Justicia iba a analizar cómo avanzar en el caso.