En una audiencia cargada de tensión, Marta Boiza, esposa del ex juez federal Walter Bento, protagonizó este jueves un fuerte cruce con la presidenta del Tribunal Oral Federal N°2, Gretel Diamante, mientras se solicitaban los pedidos para declarar en el proceso. Conectada vía Zoom, Boiza se negó a declarar y arremetió contra la camarista, acusándola de ser responsable de la situación de su hijo discapacitado.
“No voy a prestar declaración mientras esté este tribunal, que está armado irregularmente”, afirmó al inicio de su intervención. Luego, visiblemente alterada, dirigió su reclamo directamente a Diamante: “Desde el 21 de enero no hay nadie que cuide a mi hijo durante el día. Desde la silla de ruedas le doy de comer, lo atiendo, mi hijo se está apagando. Señora, usted es madre y está enferma. Debería saberlo. Mi hijo se está muriendo, ¿qué está esperando para hacer algo?”
La jueza intentó frenar las acusaciones de la procesada, pero Boiza continuó con su descargo, asegurando que había presentado múltiples escritos sin obtener respuestas. “Me lo está matando a mi hijo”, sostuvo mientras elevaba su tono de voz.
En medio del tenso intercambio, el abogado defensor Mariano Fragueiro Frías intervino para calmar la situación, aunque la confrontación ya había escalado. Diamante, con firmeza, le respondió: “Usted no se preocupe por mi salud, que de eso me encargo yo”.
El episodio expuso otra vez el clima de extrema conflictividad que rodea al juicio contra Bento, acusado de liderar una organización criminal que cobraba coimas a presos federales a cambio de beneficios judiciales. La causa involucra a su esposa y a sus hijos, imputados por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.
El proceso contra Walter Bento comenzó el 26 de julio de 2023 y es considerado uno de los casos corrupción de mayor impacto en la historia de la Justicia federal de la provincia. Según la fiscalía, el ex juez lideraba una asociación ilícita junto a abogados, un ex comisario y su presunto socio, Diego Aliaga, quien fue asesinado en julio de 2020. Se los acusa de haber recibido coimas de detenidos a cambio de otorgarles beneficios en sus causas.
Además del ex magistrado, su esposa Marta Boiza y sus hijos Nahuel y Luciano están imputados por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos. El primero de los citados declarará este viernes.
La familia habría acumulado un patrimonio millonario con dinero de origen sospechoso, incluyendo numerosas propiedades y locales comerciales en Mendoza.
El juicio se desarrolla con audiencias periódicas semana por medio, y se espera que la fiscalía finalice sus alegatos en las próximas semanas.
Luego será el turno de las defensas, que podrían extender el proceso hasta mediados de este año. El Tribunal podría dictar una sentencia antes de fin de año.

