El sospechoso tiene 35 años.

Un caso de violencia de género que comenzó a investigarse en la Justicia mendocina a fines de 2023, casi terminó de la peor manera meses atrás en Las Heras. Pese a las múltiples denuncias de la víctima contra su expareja por amenazas y maltratos, el sospechoso recién fue detenido después de propinarle una salvaje golpiza a la mujer en septiembre del año pasado.

A cuatro meses de su arresto, la causa ya fue elevada a juicio oral. Sin embargo, el acusado buscó salir de prisión y obtener el beneficio de la detención domiciliaria, aunque la jueza Dolores Ramón -de primera instancia- rechazó el pedido que el acusado, de 35 años, formuló a través de su defensa.

Pese a eso, el representante legal del imputado insistió con el pedido y presentó un recurso de apelación al fallo de la magistrada del Juzgado Penal Colegiado Nº 1 que le negó la posibilidad de esperar el debate en su contra fuera de la cárcel. Así, será un Tribunal Penal Colegiado el que defina la situación del sindicado maltratador, en una audiencia que se fijó para el próximo lunes.

Amenazas de muerte y palizas

El episodio que dio inicio a la pesquisa tuvo lugar el 9 de diciembre de 2023, cuando alrededor de las 11 el detenido se encontraba en su domicilio del barrio Belgrano, en el distrito de El Resguardo, junto a su entonces pareja.

De acuerdo con el expediente, la mujer se negó a tener relaciones sexual y eso dio pie a una fuerte discusión. En medio del altercado, el hombre le dijo a la mujer: “Te voy a romper todo”, para luego comenzar a destruir objetos de la casa en la que convivían.

Acto seguido, el acusado le propinó a la madre de sus hijos una serie de golpes de puño que le provocaron hematomas en el brazo izquierdo.

La situación no quedó allí, ya que la víctima escapó de la vivienda y pidió auxilio a sus familiares, provocando que su hermano se dirigiera hasta la escena con un cuchillo y lesionara al agresor.

El segundo hecho tuvo lugar el 15 de febrero del año pasado, alrededor de 10, y nuevamente tuvo como escenario la vivienda en la que residía la pareja junto a sus hijos. Nuevamente, ambos discutieron y el imputado le dio un puñetazo a la mujer en el brazo izquierdo.

Luego, el hombre le lanzó una temible advertencia: “Vamos a la pieza, te vas a quedar conmigo acostada hasta que yo me vaya a trabajar. Quedate acostada conmigo porque sino te voy a matar a vos y a los chicos, me hacés poner loco. Sabés que puedo matarte a vos y a los chicos”, surge de la instrucción.

A partir de ese hecho, la Gestión Judicial Asociada de Familia de Las Heras (Gejuaf) le fijó el 11 de marzo una restricción de acercamiento al acusado, para evitar que volviera a atacar a su pareja.

Pese a eso, la víctima relató en sus denuncias que vivió otra situación similar el 17 de agosto cerca de las 14.30 cuando su exconyuge quebrantó la medida de protección que le impusieron ingresando a la casa de la mujer, con la que volvió a protagonizar un altercado y terminó dándole un golpe de puño en el rostro.

Por último, alrededor de las 5 de la madrugada del 22 de septiembre, el imputado había vuelto a convivir con la denunciante y, en esa ocasión, fue descubierto cuando intentaba sacarle una billetera en la que la mujer guardó 30.000 pesos en efectivo.

Esa situación desembocó en un nuevo cruce entre la pareja, en la que el detenido le dijo a la mujer: “Sos re miliquera, si hacés algo te mato”, para luego agregarle que tenía amigos que 10.000 pesos le podía pegar un tiro.

Seguidamente, el hombre empujó a la víctima contra la pared, provocando que se golpeara el cuerpo. Tras eso, la tomó del pelo y la llevó por la fuerza hacia la bacha de la cocina y le hundió la cabeza en el agua para ahogarla mientras le daba pastadas en las piernas.

Una vez que la mujer logró zafarse, se fue a recostar en su habitación, pero su expareja la fue a buscar otra vez, se colocó con su cuerpo encima de ella, apretándole las piernas con sus rodillas y ahorcándola con sus manos.

Después de algunos instantes, el sospechoso se retiró y la víctima aprovechó para llamar por teléfono a su hermana, quien dio aviso a la línea de emergencias 911 sobre la situación.

Así las cosas, el agresor fue detenido por personal policial que arribó a la escena y la mujer fue trasladada al Cuerpo Médico Forense (CMF), donde los peritos constataron las múltiples lesiones que presentaba en su cuerpo, complicando la situación del acusado.