La causa judicial que este jueves derivó en allanamientos y cuatro detenidos en Las Heras por abigeato, entre otros delitos, comenzó semanas atrás por sospechas concretas de matanza ilegal de guanacos en el norte de Mendoza, una especie protegida por ley y cuya caza está expresamente prohibida en la provincia.
Las primeras alertas surgieron en zonas rurales del departamento, cuando puesteros advirtieron una disminución de la población de guanacos en campos de grandes extensiones. El dato no pasó inadvertido: la ausencia de presas naturales provocó que pumas comenzaran a bajar con mayor frecuencia hacia sectores donde antes no lo hacían, un comportamiento atípico para el felino más grande que habita en el sector.
Al recorrer el campo, detectaron numerosos animales muertos, en una cantidad que excedía cualquier escenario de depredación natural. Los cuerpos no presentaban signos de ataque de pumas ni de carroña. Un cementerio de huesos.
Según establecieron luego, con el avance de la investigación, habían sido faenados por el hombre, lo que dio sustento a la hipótesis de una matanza sistemática con fines comerciales y sin los controles obligatorios.
Así fue que se presentó una denuncia que aportó información detallada sobre los puestos rurales, recorridas, movimientos y antecedentes en la zona.
Ese material permitió a la Unidad Fiscal de Delitos No Especializados reconstruir el inicio de una faena clandestina que no solo alcanzaba a guanacos, sino también a vacas y caballos robados, cuya carne era destinada a la venta ilegal.
Fotos y video: carne secuestrada en un operativo con helicóptero y drones
El Ministerio de Seguridad realizó este jueves secuestro de carne que se encontraba faenadas de manera clandestina y, se sospecha, habían sido obtenidas a través del robo de animales. Se trató de un megaoperativo llevado adelante en Las Heras que se…
Con esos elementos, la pesquisa de la División Investigativa Integrada y Leyes Especiales (DIILE) y Delitos Económicos, avanzó sobre varios puestos rurales y este jueves se concretó un megaoperativo en Las Heras, que terminó con cuatro personas detenidas, todas vinculadas a los puestos donde se realizaba la faena.
Sin embargo, los principales sospechosos señalados como organizadores de la actividad —de apellido Amaya— no fueron hallados, aportaron fuentes judiciales.
Durante los procedimientos, que estuvieron supervisados en el lugar por el juez Gabriel Bragagnolo, se secuestraron armas de fuego (largas, de caza), motos robadas, pieles (de puma) y distintos dispositivos electrónicos, que próximamente peritados para profundizar la pesquisa y determinar el alcance de la organización.
La ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, señaló que “la faena clandestina es un flagelo que afecta también a la salud pública” y remarcó que el abordaje se realiza a través del Plan Estratégico contra el Abigeato, con el que ya se secuestraron cerca de 13 toneladas de productos cárnicos ilícitos en la provincia en diversos procedimientos.
