La investigación policial-judicial contra el señalado jefe narco Jonathan Gustavo Alfredo Moyano está prácticamente en sus últimos escalones.
Este hombre de 35 años vinculado con dos millonarios cargamentos de marihuana incautados a principios de noviembre del año pasado y fines de enero en Las Heras y Godoy Cruz, pero con base en Luján, fue capturado el 3 de marzo, y los pesquisas federales continuaron con la incorporación de pruebas para terminar de cerrar el círculo de sospechosos de integrar la organización dedicada al tráfico y el comercio de estupefacientes.
Además del Tuerto Moyano, como apodan al señalado cabecilla, y sus hombres de confianza Hugo Andrada y Andrés Javier Salas, quienes transportaban y acopiaban las drogas en viviendas de la llamada triple frontera (Godoy Cruz, Luján y Maipú), otros cuatro acusados terminaron tras las rejas entre el sábado y el domingo luego de catorce allanamientos.
De esta forma, la causa ya cuenta con siete sospechosos de integrar la organización en diferentes calabozos.
Primera parte: La captura de un presunto jefe narco y su vínculo con dos millonarios cargamentos de marihuana
Además de las detenciones que hicieron los efectivos de las brigadas de la Policía Federal, más el apoyo de la Unidad Táctica de Intervención Federal (UTIF), en los barrios Aluminé y Tres Estrellas, de Luján y Godoy Cruz, respectivamente, secuestraron armas de airsoft y también chalecos y cascos utilizados para esas prácticas deportivas y una importante cantidad de cubiertas robadas.

Pero, el dato más destacado de los procedimientos, en lo que respecta a la incautación de sustancias ilegales, fue la presencia de plantas que se usan para la fabricación de burundanga, el alcaloide que se extrae de vegetales como chamico, floripondio o estramonio –entre otros– y tiene ciertas propiedades alucinógenas y estimulantes.
El estupefaciente, llamado la ‘droga zombie’, es considerado por el Departamento de Estado de EEUU como uno de los narcóticos más peligrosos de la actualidad en todo el mundo.
En Argentina es empleado por bandas de asaltantes para “relajar” a sus víctimas durante los golpes y también por algunos agresores sexuales durante fiestas nocturnas –principalmente en Gran Buenos Aires y Capital Federal– con el objetivo de introducirla en bebidas de jóvenes mujeres y luego sumergirlas en una pasividad extrema y someterlas.
La presencia en la provincia de las plantas cuyos brotes se utilizan para la fabricación de la burundanga provocaron la alerta de los pesquisas judiciales y policiales, debido a que las autoridades siempre desmintieron la presencia de esta droga en diversos hechos donde las víctimas habían sido dormidas y no recordaban nada de lo sucedido.
De acuerdo con la reconstrucción de las medidas que realizó El Sol, con orden de allanamiento en mano –en la causa trabajan el fiscal federal Fernando Alcaraz y el juez federal Walter Bento–, los uniformados ingresaron a los domicilios y capturaron a un hombre y a tres mujeres de extrema confianza y relación con Moyano.
Segunda parte: El clan narco que operó en Mendoza y las escuchas que lo complicaron
Las últimas detenciones
Uno de los detenidos del fin de semana fue Adrián Andrada, un hombre nacido el 16 de junio de 1973, domiciliado en el Tres Estrellas, de Godoy Cruz –como muchos de los sospechosos–, y de extrema confianza del Tuerto Moyano.
De la investigación surge que Andrada comenzó a profundizar la relación con el jefe de la gavilla una vez que su hermano Hugo cayó en las redes policiales el 8 de noviembre del año pasado, con 20 kilos de marihuana.
Ese lunes 8, efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje de Las Heras le frenaron el paso al conductor de un Bora blanco mientras realizaban tareas operativas en el barrio 20 de Julio y procedieron a requisarlo.
Les había llamado la atención que circulaba con un vehículo de apoyo –para la investigación, se trataba del Tuerto Moyano en un Peugeot 308 blanco– y decidieron cortarlo cuando intentaba darse a la fuga.

Cuando lo requisaron e identificaron, encontraron en el interior 21 panes de marihuana que hicieron un peso total de 20,460 kilogramos.
Gracias a las escuchas telefónicas que se desarrollaron en la causa, los detectives sostienen que el Tuerto le brindaba indicaciones precisas a Adrián Andrada sobre el modus operandi de la organización y lo utilizaba como chofer para que buscara a su familia en determinados lugares de esparcimiento.
También tenía la misión de trasladar sustancias prohibidas desde un punto a otro o efectuar los cobros a quienes se las suministraban.
Además, tendría conexión con otro personaje de confianza del Tuerto, Andrés Javier Salas, apodado Yeyé.
Este sujeto de 38 años, quien es primo del cabecilla, fue sorprendido el miércoles 26 de enero por efectivos de la Unidad Investigativa de Godoy Cruz en su domicilio de la manzana 0 del barrio Tres Estrellas con 33 ladrillos de marihuana (pesaron 23,900 kilogramos). Investigaban un robo y terminaron apresando al Yeyé con la droga.
Los efectivos de la UID desconocían que sus pares federales tenían una investigación abierta que vinculaba a Hugo Andrada y al Yeyé Salas con el hombre fuerte de la organización, pero, de todas formas, esto sirvió para profundizar la pesquisa y llegar a nuevas detenciones.
Así las cosas, también fueron capturadas este fin de semana personas cercanas al señalado jefe: cayeron su mujer, su cuñada y la suegra.
María Belén Cornejo (37) es la pareja del Tuerto. Domiciliada en la manzana A del barrio Aluminé, de El Carrizal de Abajo, conocía todos los movimientos de la organización.
De la pesquisa surge que tanto ella como su madre y sus hermanas, quienes también fueron apresadas y las identificaron como Nancy Aballay (de 60 y con base en el barrio Tres Estrellas) y Carina Cornejo, se dedicaban al acopio y comercio de drogas.
En una de las escuchas entre Moyano y su mujer, los investigadores concluyeron que tenían la intención de trasladar drogas a diferentes partes del país, queriendo utilizar una mujer de mula, llamada “Juli”, para que ocultara la sustancia en su vagina.
Comunicación captada entre Jonathan Moyano y Negra:
Negra: Hola.
Moyano: ¿Me escuchás?
N.: Sí.
M.: Escuchame: ¿qué, te vas al baile esta noche? ¿algo así?
N.: ¡No! Estoy acá a la vuelta de mi casa. En una fiestita.
M.: Bueno, pero escuchame: no me vayas a hacer que mañana vaya el Hugo para allá al pedo.
N.: ¡No! No, no. Nos ponemos la alarma ¿a las 7 me dijiste?
M.: Sí, igual al gordo le digo que entre y que te despierte.
N.: Sí, sí.
M.: escuchame, te iba a decir otra cosa. ¿Vos decís que esta piba no se va a perseguir? Porque…
N.: ¡No!
M.: Bueno dale.
N.: ¡No, no, no! Si es recaradura la culiada esta.
M.: Bueno y ¿sabe cómo…? Ahí, de última, la Belén que le explique cómo se hace.
N.: ¡Sí, sí! Si igual, culeado, le va a entrar nadando ¿Cuánto se tiene que meter?
M.: ¡No! Si no es tanto tampoco, boluda. Si es para salir del agua nomás…
N.: ¡Ah! Capaz que el problema sea tuyo después encontrarlo (risas).
M.: Dale (risas), dale, dale, dale. Dale.
N.: Nos vemos.
Aballay, suegra de Moyano, está sospechada de recibir y administrar el dinero de la comercialización de las drogas. Llegaron a esta conclusión porque en las escuchas se supo que varios de los compradores y deudores del señalado líder se dirigían hasta su casa para dejar la plata de las transacciones.
Es más, en otra de las escuchas, el Tuerto le ordenó a Adrián Andrada que se dirigiera a la casa de su suegra a “buscar eso”, por lo que determinaron que en el domicilio godoicruceño de la mujer guardaban las ganancias que les producía de la droga.
Por último, Carina Cornejo, hija de Aballay y hermana de María Belén, también fue apresada por estar sospechada de participar en la organización y quedó a disposición de la Justicia.

