La Justicia le dictó la tarde de este miércoles la prisión preventiva a los tres acusados de matar a Nahuel Nicolás Acevedo, el hombre atacado a comienzos de febrero en Godoy Cruz y hallado en un camping de Luján.
Se trata de Ernestino Marcelino Funes Berrios, alias Quinchín; Felipe Funes y Leandro Ñaño Luján, quienes continuarán en prisión mientras se profundiza la instrucción de la causa, tal como lo había solicitado el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello.

Fue el juez Sebastián Sarmiento quien hizo lugar al pedido de la medida de coerción realizado por el representante del Ministerio Público.
El magistrado mantuvo la imputación por homicidio criminis causa, es decir, matar para ocultar otro delito, en este caso, el robo, que pesa sobre los sospechosos. Con esa calificación, arriesgan como única pena la preso perpetua en caso de llegar a juicio enfrentarán a un jurado popular.
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Para eso se tuvieron en cuenta una serie de pruebas contundentes presentadas por Pirrello, entre las que se encuentran los planos y actas notariales de la vivienda de Acevedo halladas durante un allanamiento en el domicilio de Quinchín.
La hipótesis principal sostiene que a la víctima la mataron con el objetivo de apropiarse de su casa. Por aquellos días, Acevedo había puesto en venta el inmueble, ya que quería regresar a vivir a Buenos Aires, de donde era oriundo.
Justamente Ernestino Funes, quien era compañero de trabajo de la víctima, se había mostrado interesado en adquirirlo, pero luego planificó lograrlo de manera ilegal con la ayuda de sus dos familiares y eso desembocó en el crimen, sostiene la pesquisa.
Desaparición y hallazgo
El miércoles 10 de febrero Acevedo se comunicó por última vez con sus amigos y familiares. Luego de eso, no volvió a conectarse en sus redes, ni a contestar mensajes por Whatsapp, ni llamadas telefónicas.
La situación llamó la atención de un amigo que estaba intentando comunicarse con él, por lo que se dirigió hasta la Oficina Fiscal Nº 3 de la Comisaría Séptima para denunciar el paradero.
Ante eso, policías lo acompañaron hasta el domicilio de Acevedo y encontraron la puerta abierta, lo que llamó la atención. Pero al ingresar advirtieron que podría haber sido víctima de un delito: todo estaba desordenado y habían manchas de sangre que iban desde la puerta de ingreso hasta la habitación.
También se constató que faltaba la Peugeot Partner de la víctima, la cual fue hallada días después quemada en el barrio Campo Papa.
A través de las primeras averiguaciones realizadas por los detectives, las sospechas apuntaron contra Quinchín. Por ese motivo, fue detenido junto a sus familiares durante una serie de medidas ordenadas por Pirrello.
Tras las capturas, mientras se buscaba el cuerpo de Acevedo, fue el propio Marcelino Funes quien se quebró ante los policías y brindó el lugar donde se encontraba enterrado.
Con esa información, los pesquisas se dirigieron hasta la localidad de Blanco Encalada, en Luján, y dieron con los restos frente al camping Los Sapitos, ubicado al sur de la ruta Panamericana.
