La banda de la “Yaqui”, la señalada jefa narco del oeste de Godoy Cruz, sigue operando en la zona. Si bien Sandra Jaquelina Vargas (38) está detenida desde marzo del año pasado con prisión preventiva en la Justicia provincial y a punto de ser juzgada en la Federal, esto no le impide a algunos miembros de la organización seguir comercializando drogas en lo que se conoce como narcomenudeo. La mañana de este lunes, uno de los sindicados integrantes fue detenido en la puerta de un “quiosquito” del asentamiento Campo Papa con casi 2 kilos de marihuana y 192 gramos de cocaína.

La información sostiene que efectivos de Investigaciones, precisamente de la Unidad de Búsqueda de Prófugos, se encontraban realizando trabajos operativos en los barrios conflictivos del oeste godoicruceño, cuando se toparon con dos sujetos frente a un domicilio de calle Chuquisaca, cerca del cruce con la popular calzada conocida como la Línea.

Uno de ellos “es un intimo amigo” de Ariel “Pitu” Vargas, hermano de la “Yaqui”, y único imputado de la banda que se encuentra prófugo de la Justicia, y el otro, también sindicado como parte de los conocidos “soldaditos” que trabajan en la venta y distribución de los estupefacientes.

Un sospechoso identificado, el primero, logró escapar cuando vio la presencia policial. Sin embargo, el otro, llamado David Cabrera Rosales y nacido en 1988, fue arrestado en la puerta de la vivienda utilizada para la comercialización. “Se creía que éramos compradores de droga, pero íbamos a detenerlos”, señaló un policía que participó del procedimiento, que se desarrolló a la 11.30.

Lo que llamó la atención de los pesquisas, es que la puerta del domicilio donde se sospecha se vendía la droga, presentaba una fachada con pintadas agresivas hacia personal de la fuerza, inclusive, con signos tumberos contra la policía (los clásicos cinco puntos que representan cuatro malvivientes rodeando a un policía).

La marihuana y la cocaína incautadas, tras el pesaje.

Reducido el señalado vendedor, trasladaron la mochila con la droga hacia la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico. Allí, constataron que la marihuana estaba fraccionada para la venta: en total, incautaron 500 cigarrillos armados (porros), unas 30 bolsitas (picadura), y medio ladrillo que hicieron un peso total de 1.800 gramos.

A su vez, también incautaron 192 gramos de cocaína de alta pureza, también fraccionada en cilindros para comercializarlos.

Cabrera Rosales, concluyeron los detectives, quedó incomunicado y a disposición de la Jusiticia federal.

La banda de la Yaqui fue desbaratada el año pasado. En la Justicia provincial, fueron imputados por homicidios, abuso de armas, falsto testimonio y asociación ilícita. Por su parte, en la federal, por tráfico de drogas y lavado de activos.