En dos procedimientos consecutivos realizados en Guaymallén, personal policial logró esclarecer robos a partir de un denominador común: los sospechosos mintieron cuando fueron interceptados, pero sus relatos se desmoronaron en pocos minutos y terminaron detenidos, con los elementos sustraídos recuperados.
El primer hecho ocurrió este miércoles a las 17.45, cuando efectivos de la Comisaría 57ª de El Bermejo patrullaban el Parque Costero. Allí observaron a una mujer que extraía una bicicleta de entre unos arbustos y la cargaba sobre un cochecito de bebé.
Junto al rodado llevaba mochilas con ropa y otros objetos. Al ser entrevistada, la mujer aseguró que todos los elementos eran de su propiedad y que los había retirado de la casa de un familiar. La versión despertó sospechas, por lo que se realizó un recorrido por la zona sin detectar daños ni denuncias inmediatas.
Minutos después, mientras el personal policial trabajaba en el caso, un operador alertó sobre un robo denunciado en Pasaje Los Grillos. Al llegar al lugar, la propietaria del inmueble relató antes de la hora citada había visto pasar por el callejón a una mujer de baja estatura, morocha y con gorra roja. Al regresar a su casa, la víctima constató el faltante de una bicicleta blanca rodado 26, una máquina bordeadora negra y naranja y un alargue de unos 20 metros.
La descripción y los elementos sustraído coincidían con los que llevaba la mujer interceptada minutos antes. Así, confirmaron que se trataba de una mujer de 42 años y en situación de calle y que no había causado daños visibles. Los elementos fueron recuperados y la aprehendida quedó a disposición del Ministerio Publico.
El segundo procedimiento se registró en la madrugada de este jueves, a las 4.35, también en jurisdicción de la Comisaría 57ª. Durante un patrullaje preventivo, policías observaron a un hombre caminando por calle Avellaneda con una rueda de automóvil cargada sobre los hombros. Al ser consultado, el sujeto afirmó que buscaba una gomería porque se le había pinchado la rueda de su auto.
La explicación no cerró: el hombre no supo indicar dónde estaba su vehículo y la cubierta se encontraba en buen estado y bien inflada. Al ser palpado por seguridad, llevaba una llave tubo y un destornillador. Minutos antes, desde el sistema de cámaras de Guaymallén ya lo habían captado caminando con la rueda en la zona.
Un patrullaje posterior permitió dar con un Ford Fiesta rojo estacionado en Avellaneda al 700, con el faltante de una rueda trasera. El dueño del auto confirmó que lo había dejado allí cerca de la 1 y que al salir notó el robo. La rueda coincidía con las restantes del vehículo, por lo que el sospechoso, de 31 años, quedó detenido.
