El Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza tomó la decisión de remover a tres jefes penitenciarios del penal de Almafuerte, en Cacheuta, después del plan de fuga frustrado este último lunes. Se trata de quienes, hasta hoy, se encontraban al frente de los módulos 1, 2 y 4.
A través de un comunicado oficial, el Gobierno expresó que “en el marco de la investigación abierta tras el intento de fuga frustrado en el Complejo de Alojamiento Permanente Almafuerte I, el Servicio Penitenciario Provincial dispuso cambios en las jefaturas de los módulos 1, 2 y 4“.
Explicaron que la medida ya fue formalizada y que “responde a un criterio preventivo mientras se desarrollan las actuaciones administrativas”, además de las investigaciones correspondientes.
El escape evitado
El lunes 23 de febrero se desplegó se desplegó un amplio operativo de seguridad en el Complejo Penitenciario Almafuerte, en Cacheuta, luego de que ingresara una información que alertaba sobre un presunto plan de fuga masiva protagonizado por internos condenados a prisión perpetua.
Las áreas de Inteligencia del Servicio Penitenciario, junto a efectivos policiales, rodearon el penal luego de estudiar la información y avanzaron con requisas en uno de los sectores considerados de mayor riesgo. También utilizaron drones.
El procedimiento se concentró en el módulo 4.3, donde se alojan internos con condenas a perpetua. Entre ellos figuran los homicidas Cristian “Pirincho” Tapia y Omar “Tanga” Gómez, ambos sentenciados a la pena máxima por matar a un policía y a un joven llamado Matías Quiroga durante un asalto en Godoy Cruz, respectivamente.
Se detectaron partes de un arma de fuego calibre 380 desarmada, municiones, drogas y elementos compatibles con tumberas.
Según la información incorporada a la investigación interna, las partes de las armas estaban escondidas en un caño estructural soldado sobre el enrejado del patio, que no formaría parte de la estructura original.
Ese conducto habría sido utilizado para guardar los elementos, que previamente -siempre según los datos obtenidos- habrían estado enterrados en el campo del penal y fueron retirados en los últimos días.
La alerta también mencionaba movimientos recientes de internos entre los módulos 4.1 y 4.3, entre ellos reclusos con condenas a perpetua.
La sospecha es que el intento de fuga podría haberse concretado en estas horas, en un contexto que incluía cortes de luz dentro del establecimiento y fallas en el sistema de cámaras de seguridad, algunas de las cuales habrían sido dañadas. La inminente instalación y activación de nuevos equipos de vigilancia habría acelerado los planes.
En tanto que nuevas requisas profundas en los módulos 4.2 y 4.4 del Complejo Penitenciario Almafuerte de Cacheuta ampliaron este miércoles por la tarde el alcance del operativo.
De acuerdo con lo detallado por fuentes del procedimiento, se sumaron 25 teléfonos celulares a los casi 30 secuestrados el martes, 10 elementos contundentes (de hierro que pueden ser utilizados como chuzas), una honda artesanal, seis envoltorios de drogas, dos pendrive, una bolsa con medicación variada, un convertidor de televisor smart, auriculares inalámbricos y hasta un reflector, en un operativo que contó con la presencia de dos juezas y amplió la investigación por el intento de fuga frustrado esta semana, caso que fue revelado por El Sol.
