Una investigación que se inició en el 2018 por los constantes abusos sexuales que sufrió una joven cuando era menor de edad tuvo su cierre días atrás en el Polo Judicial con la condena de su padrastro.

El acusado, de 48 años, reconoció la autoría de los hechos durante un juicio abreviado final en el que fue sentenciado a 14 años de prisión por el juez Alejandro Miguel, tal como lo pactaron el fiscal de Delitos Contra la Integridad Sexual Gustavo Stroppiana y la defensa. 

Las partes llegaron al acuerdo a partir del abundante material probatorio que complicaba al imputado, por lo que junto a su representante legal optaron por evitar el debate oral. 

Además, al hombre también lo comprometía un antecedente judicial: su pareja y madre de la víctima fue condenada en 2019 por facilitar los abusos contra su hija. 

Al igual que su marido, la mujer no tuvo otra opción que admitir los hechos ante la Justicia. Actualmente, continúa tras las rejas y en varias oportunidades se le negó el beneficio de la prisión domiciliaria, que viene solicitando desde algunos meses después de la sentencia en su contra.  

Más allá de esa condena, la resolución del caso no fue fácil para los detectives del caso, debido a que el autor de las violaciones huyó del país y durante más de dos años estuvo moviéndose entre Bolivia, Brasil y Uruguay, indicaron fuentes allegadas al expediente.

Por ese motivo, el hombre llegó a ser buscado por la Interpol, aunque fueron los pesquisas mendocinos de la División Delitos Contra la Integridad Sexual que lograron la captura con colaboración de la Brigada Investigaciones de la Policía de la Quiaca y de la Gendarmería Nacional. 

La detención se concretó en febrero del año pasado en esa localidad fronteriza, después de que el sujeto arribó a la terminal de ómnibus y fue reconocido mediante sus características físicas por las fuerzas de seguridad de esa provincia.

Después de la captura, una comisión de los policías de Investigaciones viajaron hasta el norte del país y trasladaron al violador hasta Mendoza, donde fue imputado por corrupción de menores, abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y por la guarda, todo en concurso real por tratarse de un número indeterminado de hechos.

El caso

La causa se inició en 2018 después de la que la joven, quien actualmente tiene 29 años, radicó la denuncia por los abusos sexuales a los que fue sometida por su padrastro durante varios años, desde que era una niña

Los hechos habían sido perpetrados en Guaymallén, donde la víctima residía junto al acusado y su madre, quien también terminó comprometida en el expediente.

Aparentemente, la mujer facilitaba los abusos por parte de su pareja y hasta surgió de la investigación que luego lo habría ayudado a darse a la fuga. 

Por ese motivo, la mujer fue detenida y terminó condenada casi un año después de iniciada la pesquisa. 

Finalmente, el caso terminó de cerrarse con la captura y posterior sentencia contra el autor de los abusos.