Una vieja enemistad y broncas barriales desembocaron a fines del año pasado en el crimen de Marcelo Osvaldo Carpio Mercado (41). El hombre fue ultimado de un balazo mientras perseguía a un vecino que atacó a tiros su casa de Maipú.

El hecho provocó una fuerte indignación entre los habitantes de la zona del barrio Reconquista, que fue escenario del hecho de sangre, a tal punto que incendiaron la casa del principal sospechoso: Franco David Lemos Méndez (26).

El martes, casi un año después, el acusado reconoció la autoría del asesinato durante un juicio abreviado y fue condenado a 13 años de prisión.

Fue el juez Marcelo Gutiérrez del Barrio, del Tribunal Penal Colegiado Nº 2, homologó el acuerdo entre el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello y la defensa, y dictó la sentencia por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

Crimen y bronca vecinal

El hecho de sangre ocurrió el sábado 28 de noviembre del año pasado cuando, alrededor de las 17.20, la víctima se encontraba junto a su hija en su domicilio de la manzana A del citado barrio. 

En ese momento, Lemos llegó hasta la propiedad y efectuó varios disparos intimidatorios. Ante eso, el hombre junto a familiares salieron en persecución del joven hasta la plaza del barrio Uníon y Fuerza.

Fue allí donde Lemos volvió a utilizar su arma de fuego y le propinó un balazo a Carpio, que le impactó en la axila, de acuerdo con fuentes policiales. 

Mientras los allegados a la víctima lo asistían y se comunicaban con el 911, el sospechoso se dio a la fuga hacia un taller, localizado en las cercanías. 

Testigos le marcaron ese lugar a los efectivos que llegaron hasta el lugar. Con el permiso del dueño del taller, los uniformados ingresaron y lograron detener a Lemos, quien se había escondido debajo de un colchón. 

Al requisarlo, le hallaron un revolver calibre 22 largo, marca Pehuen, y siete vainas servidas que el sospechoso intentaba ocultar bajo el colchón, detalla la información. 

En paralelo, un grupo de vecinos de la zona se reunieron y se dirigieron hasta la casa de Lemos, en calles Barcala y Gatica. A modo de venganza, prendieron fuego la vivienda del homicida.

Por su parte, la víctima fue trasladada en un vehículo particular al Hospital Paroissien, pero cuando ingresó a la guardia los médicos constataron que ya se encontraba sin vida. 

De las labores investigativas que se practicaron poscrimen, se arribó a la conclusión de que el ataque letal estuvo motivado por viejas broncas que mantenían Lemos y Carpio