Adrián Ocampo Cazón, el hombre que hoy tiene 48 años.

Juan Manuel Viudez (62) y su hija María Laura (39) murieron en un tremendo accidente vial ocurrido hace más de diez años sobre el Acceso Este. Un conductor alcoholizado que circulaba a contramano por esa transitada calzada en horas de la madrugada los embistió de frente en el cruce con ruta 50, mientras regresaban a su domicilio de Guaymallén en un Peugeot 405. Ambas víctimas murieron en cuestión de minutos.

El caso generó un fuerte impacto social en la provincia. Más porque el hombre que provocó la tragedia, Adrián Ocampo Cazón (actualmente con 48 años), fue detenido y luego liberado gracias a un cambio de calificación que resolvió la jueza Alejandra Mauricio, que le permitió dejar la cárcel en pocos meses.

La fiscal de instrucción del caso, Claudia Alejandra Ríos, apeló la resolución de primera instancia que pasó de un homicidio simple con dolo a eventual a un homicidio culposo (sin intención) y terminó ganando la “batalla” de criterios.

Con una nueva resolución de la ya desaparecida Cámara de Apelaciones en lo Penal, la representante del Ministerio Público ordenó nuevamente la captura de Ocampo Cazón para que se siente en el banquillo de los acusados arriesgando de 8 a 25 años.

Sin embargo, cuando lo fueron a detener nuevamente ya era tarde. Efectivos de Investigaciones no lo encontraron en el domicilio que compartía con su esposa e hijos en Luján. Quedó en la orden del día pero poco se supo de él.

Pasaron los años y el caso presentó una novedad en las últimas horas: el Ministerio de Seguridad elevó el monto inicial de la recompensa para aquellas personas que puedan aportar datos certeros que permitan llegar a su detención.

De acuerdo con fuentes judiciales y policiales, Ocampo Cazón escapó hacia su país natal, Bolivia, cuando intentaron apresarlo para que responda en la causa en un juicio oral y público. Vivía en calle Cobos sin número, en la finca La Colonia, de Agrelo.

“El Ministerio de Seguridad de la provincia ofrece públicamente una recompensa de hasta un millón trescientos cincuenta mil pesos ($1.350.000) para quien aporte datos que permitan dar con el paradero del prófugo Adrián Ocampo Cazón”, reza la publicación que tiene como objetivo trabajar en el esclarecimiento del hecho.

Ocampo Cazó nació el 8 de setiembre de 1975 en Potosí, Bolivia. Al otro día del siniestro, accedió a charlar con El Sol mientras se encontraba internado en el Hospital Central. Dijo que no se acordaba del accidente porque se encontraba ebrio.  

Las fuentes agregaron que el hombre que manejaba a contramano su Renault 19 mientras lo acompañaba un amigo tiene pedido de captura internacional a través de Interpol. Sin embargo, poder encontrarlo en su país de origen se transformó en un tarea de difícil resolución.

Juan Manuel y su hija, María Laura, las víctimas del accidente ocurrido el 11 de febrero del 2013.

Impacto frontal

El siniestro vial que terminó con la vida Juan Manuel y María Laura Viudez y le provocó serias lesiones a Héctor Donoso, pareja de la mujer, quien también circulaba en el auto y regresaba desde Santa Rosa, ocurrió cerca de las 3 del 11 febrero del 2013 sobre el Acceso Este, a pocos metros del cruce con ruta 50.

La familia regresaba sin inconvenientes cuando se encontraron con un vehículo que venía a contramano, es decir, circulaba hacia el este por la mano que va hacia el oeste. Ocampo Cazón manejaba un Renault 19 y lo acompañaba un amigo, Camino Pacífico Villalobos, también en estado de ebriedad de acuerdo a los peritajes posteriores realizados (presentaba 0,79 de alcohol en sangre).

Ocampo Cazón cuando habló con El Sol, luego de impactar de frente contra el Peugeot 405 de las víctimas.

El Renault 19 había parado minutos antes a cargar combustible en la estación de servicio Oil y salió a la ruta para transitar 420 metros en dirección contraria. Así fue que terminó impactando contra el 405 donde circulaban las tres personas. Producto del impacto, María Laura y su papá murieron. Antes de fallecer, el hombre llamó a su mujer y le dijo que la amaba. Donoso sufrió lesiones que motivaron su internación.

Por su parte, Ocampo Cazón quedó internado en el efector público de calle Alem. Allí habló con este diario y confesó que no se acordaba nada porque estaba borracho.