Las manchas de sangre y los daños que provoco Franco Ansuini en la Comisaría 44ª.

A comienzos del 2009, Cristian Leonel Franco Ansuini tenía solo 14 años y le tocó vivir de cerca un sangriento episodio: su hermano Fernando Gabriel (18) fue asesinado de un balazo a metros de su casa del barrio Santa Elvira de Dorrego, Guaymallén. Años más tarde, empezó a ser investigado por diversos hechos delictivos y este jueves se atrincheró en una dependencia policial luego de una aprehensión por averiguación de antecedentes.

De acuerdo con fuentes allegadas al caso, el ex convicto, que ahora tiene 29 años, experimentó un episodio de excitación psicomotriz provocado por el abuso de sustancias. Se desnudó, rompió el inodoro del calabozo y se autolesionó con los trozos de cerámica, motivo por el que debió ser reducido por un grupo de policías de elite. Una vez controlado, lo internaron en el Hospital Central y una vez que reciba el alta médica quedará a disposición de la Justicia.

La información policial sostiene que todo comenzó alrededor de las 8.30 cuando Franco Ansuini fue detectado por efectivos mientras merodeaba en una zona comercial del departamento, en actitud sospechosa.

El operativo en el barrio Unimev.

Por eso, fue aprehendido por Ley 6722/99 averiguación de antecedentes– y trasladado a la Comisaría 44ª, ubicada en calle Adolfo Calle 3399, en el barrio Unimev de Villa Nueva. Sin embargo, una vez en el interior del calabozo, el ex reo comenzó tornarse violento.

Acto seguido, arrancó el inodoro de la celda y se lo arrojó a los funcionarios, sin lograr lastimarlos. Por eso, los uniformados realizaron un disparo disuasivo con posta de goma, con el objetivo de contenerlo en el calabozo y así evitar que avanzara hacia otro sector del edificio policial.

Allí, Franco Ansuini permaneció eufórico y se mostraba amenazante con un trozo de cerámica del inodoro que destruyó. Luego, se quitó la ropa y quedó desnudo, manifestando que se iba a quitar la vida ahorcándose con sus prendas de vestir.

Frente a esa situación, se activó el protocolo para situaciones de crisis y se solicitó la presencia del Grupo Especial de Seguridad (GES) y el Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS).

Después de la llegada de los efectivos que conforman las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE), un negociador del GRIS intentó establecer contacto con el causante, pero no se logró mantener un diálogo fluido, ya que no desistía de su violento accionar.

Franco Ansuini fue trasladado en una ambulancia del SEC al Hospital Central.

Por eso, el grupo táctico del GES irrumpió en el calabozo y con el uso de pistolas Taser, neutralizaron a Franco Ansuini para luego extraerlo de la dependencia y ponerlo a disposición del personal del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC).

La médica que lo atendió le diagnosticó ingesta de estupefacientes, heridas en miembros inferiores y excitación psicomotriz, por lo que fue inmediatamente llevado en ambulancia al mencionado centro asistencial de Capital, donde quedó internado con custodia policial.

Antecedentes recientes

Franco Ansuini salió recientemente de la cárcel, después de recibir su última condena por una causa de Delitos No Especializados, el 15 de noviembre del año pasado.

Anteriormente, el 2 de diciembre de 2021, fue sentenciado a la pena de ocho meses de prisión efectivo por una batería de delitos: dos hechos de desobediencia judicial reiterada y daño y amenazas, todo en concurso real y en contexto de violencia de género.

Previo a eso, el 12 de febrero de 2019, el ex convicto recibió un castigo de tres meses de encierro por un robo simple. En esa ocasión se le declaró por primera vez la reincidencia, lo que lo obligó a cumplir la pena de forma efectiva y sin la posibilidad de acceder a beneficios carcelarios.

En tanto, en 2018 también fue condenado por otro hecho de inseguridad, a tres meses de prisión en efectivo. Al igual que en el resto de las causas, Franco Ansuini resolvió su situación judicial reconociendo la autoría mediante un juicio abreviado.

El crimen de su hermano

Fernando Gabriel Franco Ansuini fue asesinado durante la madrugada del 22 de enero de 2009, después de que el joven regresó del estadio Malvinas Argentinas, donde ese día se disputó un partido solidario entre River Plate y San Martín de Mendoza.

La víctima, que era hincha del Millonario, llegó hasta una esquina de calle Pedro Vargas, en el barrio Santa Rita, donde encontró a un grupo de amigos en un quiosco. Por ese lugar pasaron tres sujetos a bordo de bicicleta y con sus rostros cubiertos.

Acto seguido, esgrimieron armas de fuego y comenzaron a disparar, impactando uno de los plomos en el pecho de Fernando Franco Ansuini, que resultó fatal.

Al año siguiente, la Primera Cámara del Crimen condenó a prisión perpetua a Javier Lali Blaise Cuadros, Gustavo Andrés Molina Gallardo, alias Gordo, y Anthony Junior Tony Góngora Llanos por homicidio agravado por la premeditación y la alevosía.

Posteriormente, el caso llegó hasta la Corte Suprema de la Nación, que dejó firme en julio de 2012 el fallo de los jueces Lilia Vila, Julio Carrizo y Elda Scalvini, que también había sido confirmado por el máximo tribunal mendocino.