El 3 de junio de este año, Lucas Maximiliano Argota Cortez (28) fue condenado por hurto simple en grado de tentativa y ese mismo día recuperó en libertad, ya que se dio por cumplida la pena debido al tiempo que llevaba en prisión. Dos días antes de que se cumplieran cuatro meses desde su regreso a las calles, fue asesinado de dos balazos la madrugada de este martes a metros de su casa del barrio Parque Sur, en el oeste de Godoy Cruz.
Un testigo clave del crimen sostuvo que la víctima fue abordada por cinco sujetos, quienes abrieron fuego en su contra alrededor de la 1.45, frente a la manzana 31 del popular complejo ubicado hacia el sur del Parque General San Martín.
Luego de que la víctima fue alcanzada por un par de proyectiles, los agresores se dieron a la fuga y policías que pasaban por la zona advirtieron la presencia de Argota tendido sobre el asfalto.
Los uniformados frenaron la movilidad, descendieron y trataron de entrevistar a la víctima. Sin embargo, no hubo respuesta y notaron que presentaba sangre en la cabeza y parecía no tener signos vitales.
Un médico del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) que arribó la escena confirmó el deceso de expresidiario. Mientras que de los peritajes practicados por la Policía Científica en el lugar surgió que la víctima recibió un impacto de bala -de un revólver porque no se levantaron vainas servidas- en el dorsal izquierdo a la altura del omóplato y un roce de otro plomo en el sector frontal del cráneo.
La causa quedó a cargo del fiscal de Homicidios Carlos Torres, quien lideró las actuaciones que desarrolló el personal de Investigaciones en la escena y recepcionó las primeras testimoniales para avanzar en la investigación y la identificación de los posibles autores.
Por su parte, a raíz de su pasado carcelario -tenía otros antecedentes por robo agravado y robo simple-, no descartan que se trate de conflictos que acarreaba desde su estadía en la cárcel o si se trató de una disputa barrial por tema de drogas.
