Mario Contreras será imputado este viernes.

El hombre de 41 años que fue sorprendido el domingo durante la madrugada en Las Heras luego de tres ataques con bombas molotov al edificio de la IV Brigada Aérea quedó detenido este miércoles por la noche por orden de la Justicia federal, momentos después de un allanamiento desarrollado en su casa del barrio 17 de Octubre.

La resolución la tomó la fiscal federal María Eugenia Abihaggle, quien se hizo cargo del expediente por tres hechos registrados durante las noches del 31 de enero, y 1 y 2 de febrero, los que quedaron registrados por cámaras de seguridad del predio.

Por información a la que accedió El Sol, este viernes la fiscalía realizará la acusación formal frente a un juez y es más que probable que el sospechoso, identificado como Martín Andrés Contreras, termine acusado por calificaciones que no son excarcelables: trascendió que sería acusado por delitos contra la seguridad, intimidación y daños.

El caso generó una profunda investigación en el Ministerio Público Federal, debido a que el hombre había sido capturado con una importante cantidad de material que lo comprometía con los hechos.

En un primer momento, después de su aprehensión tras una persecución que protagonizaron policías de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP), se dispuso la libertad de Contreras mientras se resolvía su situación.

El momento de uno de los ataques con bombas molotov.

El hombre fue citado el lunes y compareció con una abogada particular. Una vez que Abihaggle analizó los primeros informes y tomó declaraciones teniendo como base la denuncia de las autoridades de la IV Brigada Aérea, solicitó al Juzgado de Garantías un allanamiento en el domicilio del presunto agresor con el fin de reunir mayor material probatorio.

De esta forma, efectivos del Escuadrón 64 de la Gendarmería, ingresaron a la propiedad y detuvieron a Contreras, quien fue derivado luego a la U-32 ubicada en los Tribunales federales. Además, secuestraron celulares, encendedores, una computadora y elementos de interés de para la causa, siempre con el objetivo de ser peritados e intentar conocer cuáles fueron los motivos de los atentados contra el edificio.

En un momento, los investigadores creyeron que estaban frente a una persona con las facultades mentales alteradas, situación que lo colocaba bajo análisis sobre una posible imputación, pero cuando iniciaron el proceso de estudio de las pruebas concluyeron que podría haber un trasfondo más complejo en el accionar de arrojar las molotov contra el edificio. Es más, se supo que el padre del sospechoso fue integrante del Ejército y que actualmente se encuentra jubilado.

Martín Andrés Contreras, un hombre que dijo estar desempleado frente a las autoridades uniformadas que tuvieron un primer contacto con él, fue capturado cerca de la 1 del domingo tras una persecución por las calles del departamento de Las Heras.

La detención se produjo luego de que un teniente primero, que se encontraba en el edificio perteneciente a la Fuerza Aérea, alertara sobre la presencia de un Fiat Palio blanco que coincidía con el vehículo utilizado en dos ataques previos con bombas molotov contra la institución militar.

Material que secuestraron el domingo durante la madrugada.

Con la novedad trabajándose, los policías de la UEP interceptaron al vehículo sospechoso sobre calle Independencia. El conductor, que presentaba quemaduras en las manos, inicialmente intentó escapar realizando maniobras evasivas cuando los uniformados intentaron detenerlo mediante cambio de luces a la altura del cruce con Fleming.

La huida terminó cerca de la intersección de las calzadas Independencia y Democracia, donde lograron bloquear finalmente el paso del Palio.

En el interior del Palio había dos botellas vacías de cerveza Corona, un par de bidones de cinco litros con nafta, dos paquetes de vendas, un rollo de cinta de papel usado, una caja de fósforos y guantes de tela.