El caso de la pareja que fue imputada por dejar encerrado en el auto a su bebé de 15 días durante casi cinco horas para ir a jugar al Casino, generó una fuerte reacción social la semana pasada. Cuando todavía el accionar de ese matrimonio es sinónimo de polémica, se conoció otro hecho similar en las últimas horas del sábado, pero esta vez en Guaymallén: una joven empleada de una estación de servicio ubicada frente a la plaza San José descubrió que una criatura de seis meses se encontraba sola, sin sus padres, en un changuito.
Dio aviso a la policía y, cuando ya habían intervenido la Justicia y el Órgano Administrativo Local de la Dinaf, se hizo presente la progenitora, una mujer de 32 años. Lo llamativo fue que se encontraba en estado de ebriedad y dijo que lo había perdido.
A diferencia del otro hecho, Vanina Flores Aballay, como la identificó la policía, no será imputada por abandono de persona agravado por el vínculo, tal como informaron fuentes judiciales, porque la vida del bebé nunca estuvo en riesgo.
La novedad ingresó al 911 minutos después de las 21 del sábado. Una empleada de la estación de servicio Mercosur, ubicada sobre calle Bandera de los Andes, a metros de la plaza San José, encontró en el lugar a un bebé de seis meses abandonado en el interior de un changuito.
La trabajadora, llamada María Eugenia Palma, de 19 años, comenzó a preguntar a los presentes del drugstore si su madre se encontraba allí, pero todas las respuestas fueron negativas. Con la alerta recibida, personal policial de la Comisaría 25ª se hizo presente en la bomba de nafta y trasladó a la criatura hasta la Oficina Fiscal Nº8, ubicada a pocos metros del lugar, para que los funcionarios judiciales lideraran el procedimiento. El fiscal Juan Ticheli intervino rápidamente y dio las directivas.
En esa dependencia, se dio aviso a la Dinaf y se dispuso que el pequeño fuera trasladado al Hospital Humberto Notti para que lo examinaran físicamente.
Siendo las 21.40, la mujer identificada como Vanina Flores Aballay, de 32 años y con domicilio en Las Heras 1232 de San José, se hizo presente en el lugar buscando al niño.
El personal policial le realizó un test de alcoholemia cuyo resultado fue positivo. Las fuentes señalaron que presentaba poco más de 1,7 de alcohol en sangre. La mamá dijo en un principio que había discutido con su pareja y que se fue del lugar.
Los investigadores del caso señalaron que Flores estaba “muy ebria y que ese estado la llevó a dejar la estación de servicio para deambular por la zona.
A pesar de que no iba a ser acusada en la causa judicial, la criatura quedó a disposición del Órgano Administrativo Local (OAL) y se iba a realizar una serie de estudios antes de devolvérsela a su madre.
SIN CASTIGO. El artículo 106 del Código Penal describe las penas para las personas acusadas por abandono de persona. “El que pusiere en peligro la vida o la salud de otro, sea colocándolo en situación de desamparo, sea abandonado a su suerte a una persona incapaz de valerse y a la que deba mantener o cuidar o a la que el mismo autor haya incapacitado, será reprimido con prisión de 2 a 6 años. La pena será de reclusión o prisión de 3 a 10 años, si a consecuencia del abandono resultare grave daño en el cuerpo o salud e la víctima”.
En el caso del bebé hallado en la estación de servicio, la madre no será imputada, debido a que, de acuerdo con la investigación del fiscal Juan Ticheli, nunca estuvo en peligro la vida de la criatura porque se encontraba en la estación de servicio y rápidamente fue encontrada por la empleada del lugar.
