Tiene 16 años y su mamá pasa sus días en la cárcel. Poco y nada se sabe de su papá. Se encuentra al cuidado de una abuela pero no lo puede controlar. “Se escapa y vuelve a la calle”, contaron a este diario quienes lo conocen. En tres meses, el adolescente, quien es conocido como Nachito, fue sorprendido dos veces con un arma de fuego en su poder; siempre rodeado de personajes de su misma edad que confrontan con otros en algunas barriadas de Guaymallén.
La última sucedió este domingo luego de un tiroteo, cuando policías de Motorizada de la Unidad de Acción Preventiva (UAP) llegaron a un barrio conflictivo del citado departamento y lo apresaron armado mientras intentaba darse a la fuga en una bicicleta. Un rato antes del procedimiento había sido marcado como uno de los protagonistas de la balacera con otros personajes del sector.
La información a la que accedió El Sol sostiene que, a las 0.30 del domingo, ingresaron llamados al 911 advirtiendo sobre enfrentamientos en el barrio Fuerza y Progreso.
Policías de Motorizada que realizaban trabajos operativos durante la madrugada fueron desplazados hasta calle Colombia y observaron la presencia de un joven en bicicleta.
El muchacho, al detectar las movilidades policiales, intentó darse a la fuga pedaleando, pero no lo logró: dejó tirado el rodado y continuó con la huida corriendo. Sin embargo, sus esfuerzos fueron en vano y le dieron rápido alcance en cuestión de segundos, casi en la intersección con Capilla de Nieve.
Los policías lo requisaron luego de la aprehensión y encontraron en el interior del bolsillo izquierdo de la campera que tenía un arma de fuego. Cuando la revisaron, confirmaron que se trataba de un revólver calibre 22 gris de seis alveolos marca Pasper, con el número de fabricación limado y cacha negra.
Lo subieron a la movilidad y lo trasladaron hasta una dependencia policial de la zona. Una vez identificado, supieron que estaban frente a un menor de edad (cumplió los 16 el 25 de abril) y que era oriundo del barrio Estación Buena Nueva.
Por la información que detallaron fuentes policiales y judiciales, es la segunda vez que Nachito fue atrapado con una de fuego en su poder. La vez anterior fue hace tres meses y el mismo chico lo confesó.
En la zona comentaron que, desde hace meses, el menor es mencionado en tiroteos y otros hechos ocurridos en la zona, pero que poco pueden hacer porque retorna a las calles por su edad y la falta de control de su entorno.
