Serias dudas existían alrededor de un hecho en el que tres hombres mataron a golpes a un sujeto en un domicilio de Los Corralitos. Desde un principio, los involucrados, que allí residen, afirmaron que lo hicieron para protegerse de un intento de asalto, cuando la víctima fatal, identificada como Gabriel Acre, irrumpió en la vivienda junto con otros tres individuos armados.
Si bien investigadores dudaban de la versión que aportó la familia, el fiscal Gustavo Pirrello, a cargo de la causa, está cerca de confirmar que actuaron en legítima defensa.
El violento episodio transcurrió la noche del martes 14 en la mencionada zona rural de Guaymallén. Según aportaron las presuntas víctimas del asalto, cuatro sujetos armados llegaron al lugar a las 21.30 y sorprendieron a la nieta del propietario del lugar, ubicado en Infanta Isabel 7421, donde funciona un quiosco.
La adolescente corrió hacía dentro de la casa, gritando para pedir auxilio. Por lo que su abuelo, Mario Bustos (59), salió junto con su hijo, Leonardo (26), y su yerno, Jorge (39).
Continuando con el relato que brindó Mario a El Sol, los tres hombres se enfrentaron al grupo de cuatro que estaba armado. Y, en el medio de la riña, uno de los señalados delincuentes (Gabriel Acre) quedó sin vida producto de los golpes que recibió.
Los cómplices del occiso se dieron a la fuga. Los efectivos que trabajaron en el lugar horas después hallaron dos armas de fuego. Una pertenecía al muerto, y otra la habría perdido uno de los sujetos cuando escaparon de la escena.
El mayor de los Bustos aseguró a este diario que ellos no portaban armas en el hecho. Además, cuando la policía requisó la vivienda, no encontró armas ni municiones en el interior.
Desde un principio, el fiscal del caso decidió no imputar a ninguno de los que mataron a Acre, ya que entendía que todo había ocurrido en medio de un hecho de inseguridad.
Sin embargo, las dudas surgieron en los investigadores policiales cuando se dieron cuenta que Leonardo Bustos tenía una pedido de captura por lesiones leves dolosas a su ex pareja. Por lo que lo catalogaron como una persona violenta y analizaban si tenía problemas de vieja data con alguno de los presuntos delincuentes, lo cual nunca se confirmó.
En tanto, Gonzalo Acre López (34) contaba con antecedentes. El hombre oriundo de Santa Fe y domiciliado en Dorrego tuvo un paso por el penal Boulogne Sur Mer en octubre del 2015, confirmaron fuentes del Servicio Penitenciario.
Ese dato jugó a favor de los Bustos y el fiscal Pirrello calificaría la causa en las próximas horas como homicidio en legítima defensa, que no contempla penas condenatorias.
