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Un amplio operativo permitió desarticular una organización dedicada a estafas telefónicas que operaba en diversos puntos de Mendoza. Según fuentes policiales, la estructura criminal mantendría vínculos con personas privadas de la libertad alojadas en el penal de Almafuerte y en el complejo penitenciario del sur provincial.

El procedimiento consistió en 23 allanamientos simultáneos, coordinados por la Fiscalía de Instrucción N°2 de San Rafael, a cargo del fiscal Javier Giaroli, y ejecutados por la Policía de Investigaciones. Como resultado de las medidas, 15 personas fueron detenidas y puestas a disposición de la Justicia.

De acuerdo con la información oficial, la banda habría causado significativos perjuicios económicos mediante maniobras de engaño telefónico. Esta modalidad delictiva mostró una creciente complejidad en los últimos años, sustentada, en gran medida, por su presunta conexión con reclusos de establecimientos carcelarios.

Desde el Ministerio de Seguridad indicaron que estas acciones forman parte de una estrategia sostenida contra el crimen organizado.

“Estos operativos son esenciales para la seguridad de la provincia. En Mendoza, el orden no se negocia y la seguridad es prioridad”, aseguró la ministra de Seguridad, Mercedes Rus, a través de la red social X.