El hijo del juez de Instrucción de San Martín Carlos Dalton Martínez vivió una verdadera pesadilla ayer a la madrugada, cuando se encontraba sólo en su casa del Este y fue sorprendido por dos delincuentes encapuchados y armados que lo amenazaron, maniataron y encerraron en un baño. Luego se alzaron con un jugoso botín que consistió en dos rifles de aire comprimido, una escopeta calibre 16, electrodomésticos, celulares, 4.000 pesos en efectivo y una camioneta 4×4 Mitsubishi, en la cual huyeron. Los investigadores están seguros de que no fue un atraco al azar.

    Esto porque la víctima, Sebastián, les contó a los pesquisas, que el mediodía anterior había sufrido el robo de las llaves de su casa. Ante esto, se especula que habrían sido los mismos ladrones los que horas después irrumpieron en la propiedad del magistrado, ya que no se encontraron puertas o ventanas violentadas. “Eso nos da la pauta de que hubo una tarea de inteligencia previa y que sabían que el chico estaba sólo en su casa y que el resto de la familia estaba de vacaciones”, señaló una fuente policial de San Martín. Por su parte, desde el entorno del juez señalaron que, a pesar de la traumática situación que le tocó vivir al joven, los malvivientes no lo golpearon ni maltrataron. Sebastián estuvo casi tres horas atado y encerrado en uno de los baños de la propiedad y recién cuando pudo liberarse llamó a la policía. Hasta el cierre de esta edición, la policía no había logrado detener a los asaltantes, quienes eran intensamente buscados.

   DESVALIJADO. Fuentes policiales explicaron que todo ocurrió a la 1.30 cuando el joven se encontraba en el patio de su casa, ubicada en calle Avellaneda, en San Martín. El chico estaba solo, tomando algo de aire, cuando sorpresivamente se le aparecieron dos sujetos encapuchados, esgrimiendo armas de fuego. A punta de pistola, los malvivientes amenazaron a la víctima y le ordenaron que se quedara quieta sin hacer ningún ruido. Luego la llevaron para adentro. Allí la maniataron y la encerraron en uno de los baños de la casa. Con la situación controlada, el par de ladrones tuvo el tiempo necesario para revisar cada rincón de la morada en busca de objetos de valor.

    De esta manera, los cacos se alzaron con todo lo que encontraron a su paso. Dos rifles de aire comprimido, una escopeta calibre 16, dos reproductores de DVD, un televisor, una cámara de fotos digital, 4.000 pesos en efectivo, tres celulares y una camioneta 4×4 Mitsubishi fueron parte del importante botín con el cual los delincuentes se alzaron. Justamente, todos los objetos robados fueron cargados en la camioneta del juez, en la que se dieron a la fuga. Recién alrededor de las 4, Sebastián pudo librarse de las ataduras y salir del baño. Ni bien comenzó a recorrer su casa, comprendió lo que había sucedido, al ver todas las habitaciones revueltas.

    Rápidamente llamó al 911 y, a los pocos minutos, varios móviles policiales se desplazaron hasta la casa de Martínez. Una vez que la víctima les brindó las características de los delincuentes, se dispuso un operativo rastrillaje en la zona, pero de poco sirvió, ya que no había rastros de los ladrones ni de la camioneta en la que circulaban. En el lugar trabajó personal de Policía Científica y efectivos de la Comisaría 12ª de San Martín y de Investigaciones del Este. Fuentes policiales informaron que el miércoles al mediodía, Sebastián se dio cuenta de que alguien le había robado las llaves de su casa, que estaban junto a una ventana, la cual habían abierto.